Mad Max: Furia en la carretera


Mad Max: Furia en la carretera relanza treinta años después la saga que protagonizara Mel Gibson en los 80. Su relevo es Tom Hardy, un actor que ha salido en montones de películas que no he visto (a excepción, puedo comprobar, de Black Hawk Derribado). La película ha sido criticada por muchos fans por su enfoque feminista, dándole énfasis a Imperator Furiosa (Charlize Theron) y relegando al hasta ahora protagonista a un segundo plano1.

Igual que la segunda y la tercera, esta cuarta entrega es la narración oral de un personaje que recuerda cómo un tal Mad Max le ayudó en su aventura. Se mantiene su figura mítica pero, cabe decir, alejada del icono molón que creó Mel Gibson. Hardy es un soso a medio camino del donjuán y el don nadie. Este cambio de actor, sin embargo, abre el camino para que la figura de Mad Max deje de referirse a un héroe en particular y pueda convertirse en el nombre que adoptan diversos salvadores en este infausto universo.

El guion vuelve a carecer de lógica pero, además, nos encontramos con una estratagema vil por parte de Warner y DC. Si bien la historia es narrada por otro personaje, se nos presentan recuerdos de Max, imágenes que sólo podría captar él mismo y nadie más. Estos flashbacks nos presentan escenas que no tienen nada que ver con las entregas anteriores. Curiosamente, este mayo salió una línea de cómics de Mad Max en Vertigo que los explican. ¡Pringado de mí que me he tragados las pelis anteriores, que son un bodrio, para enterarme!

Por las críticas que he leído en Amazon, los cómics que supuestamente explican los orígenes de Imperator Furiosa no sólo están dibujados con el orto sino que no explican nada valioso. Luego, hay una trama que explica la infancia de Nux, otro que pulula por ahí, pero también aporta cero patatero. Sin embargo, hay una tercera en donde se explica cómo Mad Max recupera su coche (que perdió por allá en la segunda, en el año 1981) y quién es la niña que aparece repetidamente en sus recuerdos.

Hay una cuarta que habla de Inmortan Joe y cómo llegó a conquistar la Ciudadela. Por lo visto, su nombre real era Joe Moore, coronel veterano del ejército durante las llamadas "Guerra del Petróleo" y "Guerra del Agua", en ambas reverenciado como héroe. Una vez acabadas, viendo el percal, se fue con sus hombres a la Ciudadela y la tomó, para luego convertirse en ese clon de villano ochentero que habéis conocido en Fury Road, de cuyo yugo todos quieren escapar.

A mí, esto, más que una estrategia comercial, me parece un timo. Es como las pelis de Marvel, donde necesitas haber visto las otras para enterarte de ciertas cosas. Es obvio que no resulta esencial para captar el significado último de la obra, que a fin de cuenta es lo que es y no hay más que rascar, pero acabas pagando por algo que queda a medias, está incompleto. Si fuera un videojuego, ahora nos estarían vendiendo los DLCs.

En una clasificación de todas las películas, pondría la primera como la más creíble y angustiosa pese a su falta de recursos. La segunda es mucho más fantástica e inicia el imaginario de Mad Max con una mezcla de Ángeles del Infierno y musculocas del leather. La tercera explota esta imaginería pero dulcifica la idea original en un intento ridículo de hacerla para todos los públicos. Finalmente, esta cuarta lo actualiza todo sin ser rupturista y se convierte en la mejor en cuanto acción se refiere.

Porque nadie va a negar que las persecuciones de esta última entrega son las mejores de toda la saga. Son alucinantes. Estás en vilo hasta el último momento. En espectacularidad no tiene parangón; en guion, tampoco, porque podría decirse que es hasta más idiota que las anteriores2. Tanto en lo malo como en lo bueno, se lleva siempre la medalla.

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1 No creo que quede un segundo plano por culpa de Theron sino porque el tal Hardy no resulta atractivo, es una especie de sombra interpretativa. Mel Gibson, hablando poco o nada, tenía más gancho. Luego, están todas esas lagunas que impiden dar un mayor trasfondo o ampliar el personaje de Mad Max. En comparación, Imperator Furiosa resulta infinitamente más novedosa e interesante.
Y, sobre el tema del feminismo, no creo que haya tal debate. En la segunda había mujeres luchando y en la tercera Tina Turner era la jefa del cotarro. Aquí tenemos ambas cosas. En caso de que la consideren "feminista" porque la misión trata de rescatar a esclavas sexuales del tipo que las viola pues, qué puedo decir, más que feminista es humanismo puro y duro.

2 Sobre las absurdeces de la historia dije que iba a hablar detalladamente pero, vistas todas, no hay nada nuevo bajo el sol. Pero es llamativo que, veinte años después, con su tierra destruida, las Vuvalini sigan tendiendo trampas en una zona despoblada. ¿Viven ahí? ¿Dónde consiguen el alimento cuando no se ve ninguna población alrededor? ¿Y quienes son esos zancudos que se muestran para nada? ¿O cómo es posible que tarden tan poco en volver cuando ir les ha costado media vida? ¿Y cómo era de genial el plan de Imperator si necesitaba a otra persona para que condujera el camión? Si no llega a aparecer Max, adiós, muy buenas, ¿no? ¿Y cómo es que Nux no se despierta cuando Max le está intentando romper el pulgar a mordiscos pero sí cuando oye el ruido del camión? Y lo más desquiciante: ¿cómo puede ser que en un mundo tan sediento por la escasez de agua, se desperdicie de manera tan estúpida? En fin...


1 comentario

Rubén Coca dijo...

LOL. Acabo de ver la peli. No tiene ni pies ni cabeza, más allá de constatar lo guapa que es Theron incluso con muñón. Lo mejor, el zumbao tocando la guitarra eléctrica en medio de la persecución.