El pápiro del César, la nueva aventura de Astérix


El trigésimo sexto álbum de Astérix ya está aquí. ¿Qué decir del segundo trabajo de Ferri y Conrad después de Astérix y los Pictos? La nueva pareja artística del galo más famoso no consigue superar, tampoco esta vez, al tándem original formado por Goscinny y Uderzo pero, desde luego, mejora la calidad de las últimas historietas dibujadas por Uderzo en solitario.

Jean-Yves Ferri busca recuperar la coherencia de los guiones de Goscinny donde, pese a los desajustes históricos que buscaban aportar comicidad a una galia con los problemas del mundo contemporáneo, no aparecían despropósitos tales como vacas con alas (El mal trago de Obélix), robots extraterrestres japoneses (¡El cielo se nos cae encima!) o alucinaciones a lomos de delfines (Astérix y Latraviata).

En este tomo, el consejero Bonus Promoplús1 aconseja a Julio César expurgar de su próxima obra, Comentarios sobre la Guerra de las Galias (obra real titulada en latín Commentarii de bello Gallico), el capítulo acerca de sus derrotas en Armórica. El César duda en hacerlo, pues considera que sería indigno de su persona ocultar la verdad, pero Promoplús lo convence de lo contrario.

Uno de los escribas númidas huye con el papiro del capítulo y se lo entrega a Doblepolémix2, el personaje inspirado en Julian Assange que se dirigirá a la aldea de los irreductibles galos para intentar que la información silenciada salga a la luz. A este respecto, encontraremos a lo largo de la aventura numerosos juegos de palabras con las redes sociales.

El punto de partida es  bueno pero el desarrollo de la historia es muy aburrido. Como hobbits en una novela de Tolkien, Astérix se dedica a caminar por el bosque. Los personajes secundarios no aportan nada. Bonus Promoplús es totalmente gris, un malo mediocre típico, y la relevancia de Doblepolémix es tan cuestionable como su parecido con el fundador australiano de Wikileaks.

El dibujo de Conrad tampoco supera al mejor Uderzo pero, como ya comenté en la reseña de Astérix y los Pictos, carga con el inconveniente de tener no sólo de imitar su estilo sino de hacerlo con sus mismos pinceles y materiales. El entintado es menos consistente y hay detalles, como el pie de Astérix sobre el papiro en la imagen de la cubierta, que fallan.

Sobre la traducción, sin contar los muchos detalles que me habré perdido, quisiera apuntar el oficio de Doblepolémix. En francés, es un colporteur, vendedor ambulante, profesión que suena similar a reporteur, reportero. De ahí, que realice colportages en lugar de reportages. Lo genial es que colportage significa tanto "venta ambulante" como "difusión, propalación". Y propalar significa difundir algo oculto.

En español y en catalán no existe tal paralelismo. Lo han traducido como "buhonero de noticias" y "corredor de noves", respectivamente. Confieso que "buhonero de noticias" me fascina cómo suena. En catalán, juegan con la idea de negociar (corredor de seguros, corredor de apuestas) y con la expresión "corredor de noves" (murmurador, chismoso)3.

El papiro del César me ha gustado menos que Astérix y los Pictos pero mucho más que los últimos trabajos de Uderzo. Pese a no ser una lectura apasionante ni tronchante, algunos guiños y algunas bromas me han recordado a los buenos tiempos en que Goscinny todavía nos deleitaba con su ingenio. Es posible que vayamos por buen camino.

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1 La traducción catalana se desmarca y traduce con un también divertido Crassus Menyspreus, "craso menosprecio".
2 En catalán es Fetspolèmix, nombre homófono con la frase "fets polèmics", "sucesos polémicos".
3 La frase original era "En catalán, juegan con la idea de correr y de negociar (corredor de seguros, corredor de apuestas) pero considero que no con demasiado éxito" pero la he corregido de acuerdo a las aclaraciones del traductor de la edición catalana, Daniel Cortés, en la sección de comentarios. Yo desconocía la expresión "corredor de noves" que se acerca bastante al juego de palabras francés.

5 comentarios

Daniel Cortés dijo...


Hola, Raúl:

Soy el traductor al catalán del libro. Coincido contigo en la mayor parte de tu reseña: Ferri y Conrad no son Goscinny y Uderzo (¿y quién lo es?), pero apuntan maneras y está claro que este trabajo es superior a "Pictos". La cubierta no es para tirar cohetes, pero las hemos visto peores ("Córcega", "Cielo"). A mí el malo me ha gustado y da pie a una serie de reflexiones interesantes sobre la industria de los libros superventas... como la propia colección de Astérix, sin ir más lejos.

Sobre la traducción, quería aclararte que "Corredor de noves" se registra en el Diccionari Alcover-Moll (http://dcvb.iecat.net/) con la definición siguiente: "Qui té el vici de recollir i portar notícies i murmuracions" (o sea, un cotilla). A esta acepción se suma la que ya conocemos para "corredor": "Persona que té per ofici intervenir en compres i vendes i en altres contractes, anunciant-los, posant en relació les parts contractants, oferint mercaderies o preus, etc.". Esto da pie a variaciones como "corretatge" por "reportatge", como en el original francés. Yo no sabría encontrar mejor traducción a "colporteur de nouvelles".

Sin embargo, no quiero dejar de felicitarte por comparar la versión francesa con la catalana y la castellana. Poca gente se toma esas molestias, y es precisamente ese interés en las traducciones lo que hace que editoriales y profesionales nos esforcemos por dar la máxima calidad posible.

Un abrazo de un paisano de Sabadell,
Daniel Cortés.

aningunsitioperoquesealejos dijo...

¡Muchas gracias, Daniel! Desconocía la expresión. Ya he modificado la reseña con nota explicativa.

Seguramente, como apuntas, sea superior a Pictos, pero yo me escudo en la reseña poniendo únicamente mi gusto personal. A mí siempre me han pirrado los tebeos de Astérix (y de Mortadelo, y de Tintín) donde se viaja a otro país; de ahí, mi preferencia.

Igualmente, la historia de este se me ha hecho aburrida pese a que, es cierto, hay más juegos y guiños que en el anterior.

Sobre la portada, no me parece mala, simplemente el detallito de los pies de los personajes pisando el papiro sin que este se arrugue, capta mi atención. Sobre las portadas que citas, con Cielo estoy muy de acuerdo, es horrible. Sobre Córcega, en cambio, confieso que no me disgusta.

Finalmente, sobre la traducción, que a saber cómo internet te ha traído hasta aquí, no apuntaba las diferencias con intención de desacreditar. Espero que no se haya entendido así. Yo me lo leí en catalán pero al ser la reseña en castellano quedaba raro citar los nombres en catalán; y tampoco, por otro lado, me parecía bien ignorarlos porque mi lectura ha sido en catalán.

Sinceramente, sin tu explicación, no había llegado a entender lo de corredor de noves/corretatge (sí el significado pero no por qué se había optado por esa traducción). Sabiendo ahora que existe la expresión del chismoso como "corredor de noves", no me queda más que felicitarte por el hallazgo.

Por si te interesa, hay también una bonita traducción catalana de Alicia en el País de las Maravillas donde, en el episodio de las tortuga, el original juega con "lesson" y "lessen" para referirse a un plan de estudios donde el número de horas decrece día a día. El traductor catalán encontró la maravillosa equivalencia de "curs/curts" afirmando "per això li diuen curs, perquè els dies cada cop són més curts". Otro hallazgo brillante.

¡Un saludo y, de nuevo, muchas gracias por la explicación!

aningunsitioperoquesealejos dijo...

PD: No soy Raúl. Raúl es un amigo mío que me ha dejado utilizar sus fotos. ;) Mi nombre es Ricardo.

Daniel Cortés dijo...

¡Hola, Ricardo! (perdón por llamarte Raúl)
En realidad, no espero que el lector conozca la expresión "corredor de noves", pero sí que me pareció lo bastante autoexplicativa, y si utilizarla en un libro que alcanza unas pocas decenas de ejemplares sirve para darla a conocer, entonces he cumplido otro objetivo además de dar con una traducción fiel.
Una buena equivalencia como la que comentas de "curts/curs" a veces llega acompañada de la primera lectura, y otras veces requiere días y días de darle vueltas. ¡Y no necesariamente estás delante del ordenador en ese momento!
Y sí, entiendo que sobre gustos no hay nada escrito. Y coincido en que los viajes siempre tienen un plus. Pero no me negarás que "La Zizaña" es mucho mejor que "A. en la India", y que "Las joyas de la Castafiore" es mucho mejor que "T. en América". (Vale, he puesto ejemplos muy extremos, pero también me gusta más "La residencia de los dioses" que "La vuelta a la Galia"). Los álbumes "domésticos" tienen un tono de culebrón que me encanta... cuando están bien hechos, claro. Por cierto, habrás notado que los nuevos autores obviaron como mínimo los álbumes 33 y 34 al elegir un viaje para su debut en el álbum 35, ya que la tradición exige alternar viajes y aventuras domésticas. De hecho, a mí me gusta pensar que empalmaron con "La rosa y la espada" (álbum 29), que para mi gusto es el último álbum de Uderzo digno.
Por último, encontré tu reseña buscando "Crassus Menyspreus". Tenía curiosidad por ver si alguien se había fijado. Y claro que no me tomé como un descrédito tu comentario. Para empezar, las opiniones son libres. Pero pensé que valía la pena aportar el dato.
¡Y gracias de nuevo por interesarte tanto por las traducciones!
Un abrazo,
D.

aningunsitioperoquesealejos dijo...

Sí, claro. No digo que sean mejores las historias de viajes pero me gusta ver diseños nuevos y, entre dos historietas como son Pictos y Papiro, cuyas aventuras me han despertado el mismo interés, me quedo con Pictos, la verdad.

Astérix en la India lo leí hará un año y, sí, es malo, pero recuerdo que de pequeño me fascinaba el dibujo de la cubierta. Y dentro de lo malo, disfruté con los nuevos diseños de personajes, de animales y de lugares.

¡Un saludo!