25 de Adele


Adele es una cantante que bautiza sus álbums con la edad del año en que sale a la venta. 25, el disco con el que ha regresado, es más melacólico comparado con 21. Tuvo tanto éxito que, según he leído, mucha gente acabó harto de oírlo. Por suerte, yo no soy ningún radioyente, y cada vez menos televidente, así que no sufrí la saturación de los ahora detractores.

Cuando lo escuché la primera vez, no me gustó. No porque sonara mal ni mucho menos, sino porque me faltaba alguna canción que te alegrara el día, que me levantara de la cama. Pero lo cierto es que lo he vuelto a escuchar una y otra vez, cada vez con más gusto. Son temas con mucha fuerza pero no dejan de arrastrar una pena de a saber dónde viene.

No voy a ser demasiado original; tampoco, quedará claro, tengo un oído demasiado trabajado en el plano musical. Entre mis favoritas se encuentra el sencillo de presentación del disco, Hello. La cuarta, When we were young, me vuelve bastante loco, aunque Water under the bridge, River Lea y Million years ago también me resultan adictivas.

Sinceramente, repasando las canciones para elegir mis favoritas, pues acostumbro a escuchar el álbum del tirón y no presto atención a los títulos, me he dado cuenta de que me gustan casi todas, cada una tiene algo que me llama. Si acaso se le puede achacar algo musicalmente, es la susodicha ausencia de canciones más animadas, alegres, energizantes.

Por otro lado, si atendemos al objeto físico, confieso que el CD me ha parecido una mierda. Entiendo que si quieres reducir costes, se tiene que recortar de algún lado, ¿pero era necesario hacer un trabajo tan sumamente feo? No sé, que hubieran puesto la foto de la cubieta o, sencillamente, todo en negro, ¡no que parece un disco de Verbatim con un "25" escrito con plastidecor!


Luego, está el libreto con ocho páginas de fotos de la grabación, realizadas supongo en cinco minutos, porque parecen todas del mismo momento. Sólo ha faltado que Adele apareciese en batín y pantuflas. Ninguna imagen sirve para forrar una carpeta ni para utilizarla de fondo de móvil. Si se decide añadir algo, que valga la pena.

¿Por qué ya nadie imprime las letras de las canciones? ¿Qué problema hay? No, en su lugar vamos a poner un montón de fotos de mala calidad, que no las aceptarían ya ni en Fotolog, y que la gente se busque la letra por el internet ese donde se hacen cosas ilegales que nos arruinan un negocio que llevamos como el culo. En fin, buen disco, terrible producto.

NOTA IMPORTANTE: Si compráis un disco en Amazon.es, no marquéis que es un regalo. Si así lo indicáis, Amazon no os ofrecerá el Autorip (es decir, su descarga digital), tal como tiene acordado con la disqueras españolas. Decididamente, algo muy inteligente, un auténtico "autoRIP".

2 comentarios

vanesa ariza dijo...

Ya ves una auto-muerte sin duda, ¿en que están pensando?

aningunsitioperoquesealejos dijo...

No sé. Tanto como suicidio, no creo, pero sí que es cierto que cuesta más escucharlo que el otro. Esta semana, por ejemplo, me lo puse pero lo quité al rato porque me estaba desanimando. Así que me puse The Killers. XD