Star Wars VII: El despertar de la fuerza, sin ningún spoiler


No soy fan de la Guerra de las galaxias. Soy uno más de los afectados que ha acabado hasta las pelotas de la saga archimencionada en todas partes y en cada boca ahora que lo friki es moda y estandarte de orgullo cual bandera arcoiris. Pero es que el viernes 25 no había opción mejor en mi ciudad a la hora que fuimos (y Macbeth, doblada, como que no).

He estado buscando críticas sobre la saga. La mayoría de comentarios son positivos o muy positivos. Algunos, en cambio, son bastante parecidos a amenazas de muerte, sean de fans acérrimos tan tiquismiquis como nostálgicos, gente que por alguna razón esperaba ver El Padrino o, simplemente, trolls desocupados haciendo lo que mejor se les da en internet.

Las principales críticas negativas se centran en dos puntos: la banda sonora y el guión. Consideran que la música es mucho peor que en las anteriores entregas, que resulta más plana, menos inspirada. Acerca de las excesivas similitudes con el guión de la que inició la saga, el ahora Episodio IV: Una Nueva Esperanza, dicen que se trata de un clon muy inferior.

Personalmente, la disfruté mucho. No se me hizo larga en absoluto. Encontré lo que iba a ver: una película entretenida con buenos efectos especiales y un guión simple pero no estúpido. En mi opinión, es un buen producto para toda la familia con el que pasar el rato. Es una aventura agradable y divertida, con momentos dramáticos y guiños para sus seguidores.

La verdad es que iba con miedo porque he sufrido con dolor a J.J.Abrams en Perdidos (y creía que también en Prometheus, pero esta es un aborto de Damon Lindelof, la otra cabeza que creó la serie). Temía encontrarme con algo como la precuela de Alien y el final de la serie de los náufragos lisérgicos, es decir, un insoportable panfleto religioso camuflado.

No hay nada de eso. Disfrutaremos del misticismo original de la Fuerza sin odiosos midiclorianos de por medio. Hay algún que otro detalle absurdo, claro, pero perdonable u obviable. Son peña que lucha con sables láseres y es capaz de entender a robots que emplean un módem de 56k como aparato fonador. ¿Qué más queréis?

Los nuevos rostros conforman una plantilla joven preparada para relanzar la franquicia. Me gusta la presentación de los protagonistas, su diseño tanto de vestuario como de personalidad. Ella no es estúpida, lleva la iniciativa; él es torpe y desorientado, pero no cae ni en la idiotez ni en el ridículo. Forman una pareja muy divertida, con buena química.

Los actores más veteranos, en mi opinión, cumplen sobradamente. La vis cómica y socarrona de Harrison Ford no se ha desvanecido con los años. En definitiva, a mí me han gustado todos, no tengo queja. Agradezco mucho, sin duda, la fortaleza de los personajes femeninos. No encontraremos en el metraje otra Padmé "Florero" Amidala.

Desde que se inició el siglo XXI, hemos retrocedido en lo ganado en el terreno del género. El márketing resucitó la versión más exacerbada de la segregación por sexo, con figuras de musculatura anabolizante, ahora cuidadamente depiladas para que compren las cremitas de turno, y muñecas con múltiples complementos pijos y horteras de relampagueante color rosa.

El cine palomitero también ha sido reflejo de ello pero parece que las cosas pueden volver a cambiar de rumbo. El consumidor ha acabado saturado de tanto lip gloss con brillantina y tenemos de nuevo heroínas fuertes cuyas motivaciones en la vida no tienen que ver con encontrar pareja o quedarse preñadas. Esperemos que dure y podamos disfrutar de ello.

Star Wars VII: El despertar de la fuerza es una apuesta segura para pasar un buen rato sin sentirse estafado tras engrosar la recaudación récord de esta última entrega. Eso sí, si pretendes ver El Padrino es mejor que vayas a ver El Padrino; y si quieres disfrutar de la sensación original que atesoras en tu corazón, inventa una máquina del tiempo.

2 comentarios

Marc Roca dijo...

Hola Ricardo,

tras leer tu crítica he ido al cine y la verdad es que como dices tú lo he pasado bien, me ha encantado la pelo, creo que tiene muy buenos ingredientes, tanto desde los veteranos actores que te conectan con las primeras tres películas como la frescura de los personajes jóvenes y nuevos, los temas y conflictos de calado, los buenos efectos especiales, el homenaje en cuanto al guión a la primera película (y los continuos guiños), y en cuanto a la música, la verdad es que casi no la he advertido…

Gracias por tu crítica, me he animado a ir en parte gracias a ella :-)
Un abrazo y feliz 2016!
Marc

aningunsitioperoquesealejos dijo...

¡Me alegro! No hay nada peor que cuando uno anima la gente a ver, escuchar o leer algo y se llevan un chasco. Un saludo y feliz Año Nuevo!