La locura creativa de Shintaro Kago


Desde hace unos años el mundo editorial está llevando a cabo un proceso de fragmentación. Tanto en el panorama literario como en el del cómic han surgido pequeñas editoriales que traen autores, estilos e historias que difícilmente se hubieran hecho hueco en el catálogo de las grandes. En el mundo de la viñeta, por ejemplo, pienso en Milky Way, que importó la dolorosa poesía visual de Inio Asano.

Antes de esta diversificación masiva, teníamos Ponent Mon y la extinta EDT (anteriormente, Glénat España). EDT trajo, entre otros, a Taiyou Matsumoto1 con su magistral Takemitsu Zamurai, y a Shintaro Kago, un autor que causa tanta repulsa como admiración. Dos autores que, por suerte, fueron luego adoptados por ECC Cómics.2

El primer manga de Shintaro Kago en España fue Reproducción por mitosis (2012) aparecido ocho años antes en Japón. ¿Qué decir? El estilo del eroguro3 japonés mezcla lo peor de lo peor: escatología, gore y pornografía. Se podría pensar que es una especie de película snuff en viñetas, pero también tiene un componente de humor absurdo y rídiculo.

Este género, cuyas raíces he intentado rastrear sin unos resultados demasiado claros, se originaría en los 30 y se acentuaría después de la Segunda Guerra Mundial en Japón por la introducción y asimilación de la cultura occidental (estadounidense), con sus costumbres tan liberadoras, y a la vez estrambóticas, a ojos japoneses.

Para mí, Reproducción por mitosis es el primero y mejor hasta la fecha, no sólo por el impacto de la novedad que ningún otro va a poder repetir, sino porque, experimentalmente, es el más sorprendente. Y es que Kago, pese a su apellido, no sólo se dedica a dibujar ñordos, cimbreles y muñones sino que, se podría decir, está hecho todo un oulipiano (o, mejor dicho, oubapiano4).


El mangaka hace sus ejercicios de estilo con las elementos de la página. ¿Qué sucedería si, en realidad, las viñetas fueran tridimensionales, si sólo estuviéramos viendo una de las cara de un cubo? ¿Qué veríamos en el resto de caras? ¿Y cómo sería una historia donde cada página utilizara el doble de viñetas que la anterior: 1, 2, 4, 8, 16, 32,...?

Y es que los temas de sus relatos se multiplican y mutan como una venérea: gente conectada por hilos, gente clavada a los vagones, mundo de cajones, mundo donde se sierra todo, mundo de grifos, mundo de estratos con partes de cuerpo humanos, bomberos sádicos, mundo donde caen pesos del cielo, mundo de espejos, mundo donde todo son laberintos,...

El mismo 2012 salió Novia ante la estación5, y en 2013 siguieton Fraction6 y Cuaderno de masacres. La extensa historia que da título a Fraction está protagonizada por el propio autor. En ella narra una historia explicando sus recursos metaficcionales. La historia es bastante absurda y pasada de vueltas, pero interesante, y una de las mejor dibujadas7.

Completan el tomo de Fraction las historietas cortas de El retornado, Temblor, Colapso y El súmmum de lo irritante. A diferencia de la anterior, esencialmente formal, estas se centran más en el gore y la pornografía. Cierra el tomo una entrevista a Shintaro Kago con Ryûichi Kasumi, escritos de novelas de misterio adscritas al género creado en Japón del bakamisu.

Por su parte, Cuaderno de masacres contiene, entre otros, 13 crueles relatos del salvaje Edo, una serie donde el gore y el absurdo devoran la realidad histórica del País del Sol naciente. Aunque parecen historietas sueltas, los argumentos acaban conectándose. Sus personajes se tornan recurrentes y las tramas se embrollan de manera demencial.

Aunque EDT consiguió publicar los dos volúmenes de Cuadernos, estos fueron las últimas obras que publicaron. En el tintero se quedó El Gran Funeral (大葬儀, Dai sougi), que el editor Joan Navarro había dejado entrever en su blog personal. Dos años después, ECC retomaría la labor editorial con La formidable invasión mongola (2015) y Fetus Collection (2017).

Desde entonces, no ha habido más anuncios sobre el autor, y ni siquiera sé si los tomos de EDT se pueden conseguir todavía. Mucho ha llovido. Incluso este texto llevaba en mi sección de borradores desde 2015, y sólo el afán de concluirlo le ha dado punto y final. Habrá que seguir esperando. Por lo que fuera, el cóctel de absurdo, pornografía y gore no acaba de ser un éxito de ventas.


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1 En realidad, la primera vez que llegó a España fue con una historieta breve dentro de la antología Japón visto por 17 autores de la mencionada Ponent Mon.
2 Hasta la fecha, ECC no ha reeditado las obras de EDT, pero ha publicado nuevas como Fetus Collection y La formidable invasión mongola. Taiyou Matsumoto ha tenido más salida y han visto la luz bajo este sello: Primavera azul, GoGo Monster, Ping Pong (5 vols.), Sunny (6 vols.), Holiday Junction y una reedición de Tekkon Kinkreet, que sí salió en EDT. A fecha de 13 de enero de 2019, la monumental Takemitsu Zamurai no ha asomado la cabeza.
3 Eroguro es un palabro nipón que combina las palabras eróticos y grotesco.
4 OuLiPo es el acrónimo de "Ouvroir de Littérature Potentielle", taller de literatura potencial. Se trata de un grupo de experimentación nacido en Francia en los años 60 y actualmente vigente al que perteneció la grandísima figura de Georges Perec. Por su parte, el OuBaPo es el taller cómic potencial o "Ouvroir de Bande Desinée Potentielle". Utilizando la forma de OuXPo para bautizarlos, se crearon diferentes grupos para cada arte. Un claro ejemplo de OuBaPo es el cómic del estadounidense Matt Madden, 99 ejercicios de estilo.
5 Novia ante la estación salió en el 200 en Japón.
6 Esta recopilación es del 2009, pero muchas historias son de antes, como la que da título al compendio, que es de 1998.7 Sin ser un portento, pues las dotes gráficas de Kago no son lo más reseñable de su obra.

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