Recuento 2018

Los cuatro primeros meses del año estuve fuera de combate (¡demasiados cambios!). Luego, siguieron tres buenos meses hasta que me encallé. Al final, conseguí repetir la marca de diez del año pasado. El bajón, en cambio, lo he dado en los cómics, que ahora se me acumulan sin leer en las estanterías como los libros. Una desgracia.

Brutal:

Me gustaron mucho:

Alegrías inesperadas:

Análisis certeros:

Decepción:

Bodrio gazmoño:


De los cómics, mis favoritos:

Visualmente atractivos:
Me han gustado:
Regulares:
Prescindibles:


Shintaro Kago: La degeneración como arte







Extraído de la antología
Reproducción por mitosis, de Shintaro Kago

La locura creativa de Shintaro Kago


Desde hace unos años el mundo editorial está llevando a cabo un proceso de fragmentación. Tanto en el panorama literario como en el del cómic han surgido pequeñas editoriales que traen autores, estilos e historias que difícilmente se hubieran hecho hueco en el catálogo de las grandes. En el mundo de la viñeta, por ejemplo, pienso en Milky Way, que importó la dolorosa poesía visual de Inio Asano.

Antes de esta diversificación masiva, teníamos Ponent Mon y la extinta EDT (anteriormente, Glénat España). EDT trajo, entre otros, a Taiyou Matsumoto1 con su magistral Takemitsu Zamurai, y a Shintaro Kago, un autor que causa tanta repulsa como admiración. Dos autores que, por suerte, fueron luego adoptados por ECC Cómics.2

El primer manga de Shintaro Kago en España fue Reproducción por mitosis (2012) aparecido ocho años antes en Japón. ¿Qué decir? El estilo del eroguro3 japonés mezcla lo peor de lo peor: escatología, gore y pornografía. Se podría pensar que es una especie de película snuff en viñetas, pero también tiene un componente de humor absurdo y rídiculo.

Este género, cuyas raíces he intentado rastrear sin unos resultados demasiado claros, se originaría en los 30 y se acentuaría después de la Segunda Guerra Mundial en Japón por la introducción y asimilación de la cultura occidental (estadounidense), con sus costumbres tan liberadoras, y a la vez estrambóticas, a ojos japoneses.

Para mí, Reproducción por mitosis es el primero y mejor hasta la fecha, no sólo por el impacto de la novedad que ningún otro va a poder repetir, sino porque, experimentalmente, es el más sorprendente. Y es que Kago, pese a su apellido, no sólo se dedica a dibujar ñordos, cimbreles y muñones sino que, se podría decir, está hecho todo un oulipiano (o, mejor dicho, oubapiano4).


El mangaka hace sus ejercicios de estilo con las elementos de la página. ¿Qué sucedería si, en realidad, las viñetas fueran tridimensionales, si sólo estuviéramos viendo una de las cara de un cubo? ¿Qué veríamos en el resto de caras? ¿Y cómo sería una historia donde cada página utilizara el doble de viñetas que la anterior: 1, 2, 4, 8, 16, 32,...?

Y es que los temas de sus relatos se multiplican y mutan como una venérea: gente conectada por hilos, gente clavada a los vagones, mundo de cajones, mundo donde se sierra todo, mundo de grifos, mundo de estratos con partes de cuerpo humanos, bomberos sádicos, mundo donde caen pesos del cielo, mundo de espejos, mundo donde todo son laberintos,...

El mismo 2012 salió Novia ante la estación5, y en 2013 siguieton Fraction6 y Cuaderno de masacres. La extensa historia que da título a Fraction está protagonizada por el propio autor. En ella narra una historia explicando sus recursos metaficcionales. La historia es bastante absurda y pasada de vueltas, pero interesante, y una de las mejor dibujadas7.

Completan el tomo de Fraction las historietas cortas de El retornado, Temblor, Colapso y El súmmum de lo irritante. A diferencia de la anterior, esencialmente formal, estas se centran más en el gore y la pornografía. Cierra el tomo una entrevista a Shintaro Kago con Ryûichi Kasumi, escritos de novelas de misterio adscritas al género creado en Japón del bakamisu.

Por su parte, Cuaderno de masacres contiene, entre otros, 13 crueles relatos del salvaje Edo, una serie donde el gore y el absurdo devoran la realidad histórica del País del Sol naciente. Aunque parecen historietas sueltas, los argumentos acaban conectándose. Sus personajes se tornan recurrentes y las tramas se embrollan de manera demencial.

Aunque EDT consiguió publicar los dos volúmenes de Cuadernos, estos fueron las últimas obras que publicaron. En el tintero se quedó El Gran Funeral (大葬儀, Dai sougi), que el editor Joan Navarro había dejado entrever en su blog personal. Dos años después, ECC retomaría la labor editorial con La formidable invasión mongola (2015) y Fetus Collection (2017).

Desde entonces, no ha habido más anuncios sobre el autor, y ni siquiera sé si los tomos de EDT se pueden conseguir todavía. Mucho ha llovido. Incluso este texto llevaba en mi sección de borradores desde 2015, y sólo el afán de concluirlo le ha dado punto y final. Habrá que seguir esperando. Por lo que fuera, el cóctel de absurdo, pornografía y gore no acaba de ser un éxito de ventas.


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1 En realidad, la primera vez que llegó a España fue con una historieta breve dentro de la antología Japón visto por 17 autores de la mencionada Ponent Mon.
2 Hasta la fecha, ECC no ha reeditado las obras de EDT, pero ha publicado nuevas como Fetus Collection y La formidable invasión mongola. Taiyou Matsumoto ha tenido más salida y han visto la luz bajo este sello: Primavera azul, GoGo Monster, Ping Pong (5 vols.), Sunny (6 vols.), Holiday Junction y una reedición de Tekkon Kinkreet, que sí salió en EDT. A fecha de 13 de enero de 2019, la monumental Takemitsu Zamurai no ha asomado la cabeza.
3 Eroguro es un palabro nipón que combina las palabras eróticos y grotesco.
4 OuLiPo es el acrónimo de "Ouvroir de Littérature Potentielle", taller de literatura potencial. Se trata de un grupo de experimentación nacido en Francia en los años 60 y actualmente vigente al que perteneció la grandísima figura de Georges Perec. Por su parte, el OuBaPo es el taller cómic potencial o "Ouvroir de Bande Desinée Potentielle". Utilizando la forma de OuXPo para bautizarlos, se crearon diferentes grupos para cada arte. Un claro ejemplo de OuBaPo es el cómic del estadounidense Matt Madden, 99 ejercicios de estilo.
5 Novia ante la estación salió en el 200 en Japón.
6 Esta recopilación es del 2009, pero muchas historias son de antes, como la que da título al compendio, que es de 1998.7 Sin ser un portento, pues las dotes gráficas de Kago no son lo más reseñable de su obra.

Muchos juegos, poco tiempo


Para quitarme de encima la espinita de no haber reseñado muchos juegos de la Wii U (que ya me dirás, para qué la manía de listarlo todo), hago esta entrada llena de microreseñas y comentarios sueltos para finiquitar esta cuenta pendiente conmigo mismo:
  • Wii Fit U. Se lo compró mi pareja junto con la tabla de ejercicio y, desde luego, no es el festival de diversión que anuncia la publicidad. Las minipruebas son normalitas, y el control con la tabla no está tan bien calibrado como cabría esperar. Ha hecho poco más que acumular polvo dentro de la caja.
  • Paper Mario Color Splash. Repleto de humor, pero un coñazo si no te gustan los RPG. Mi pareja se reía mucho, pero intentaba obsesivamente esquivar los combates, que le aburrían sobremanera. Sinceramente, la vi jugar, y las acciones para elegir cartas eran tediosas. Me pareció que con una selección más rápida del mazo hubiera estado mejor.
  • Affordable Space Adventures. Este juego de puzles con grandes dosis de ironía británica es uno de los mejores exclusivos de la consola. Hace un uso excelente del giroscopio y la doble pantalla: mientras en la televisión ves la nave espacial y el camino que debes recorrer, con el GamePad configuras el panel de control de la nave. Deberás ajustar los niveles de combustible, electricidad, calor y demás para poder atravesar los distintos tramos. Es también un excelente cooperativo en el que cada jugador se encarga de una parte de la nave. Me lo aconsejaron y nunca he agradecido tanto una recomendación. (Más información)
  • Wii Party U. Llegamos a jugar más con él que con el Mario Party 10, que se nos hacía bastante pesado, pues las animaciones eran demasiado largas y las partidas se hacían muy lentas. La locura y las risas en el competitivo con amigos en local están más que garantizadas.
  • Nintendo Land. Al principio, nos resultó divertidísimo. Jugábamos constantemente, entre nosotros o con amigos. Pero poco a poco lo fuimos dejando, tal vez porque muy buenos no somos, y las fases eran cada vez más difíciles. De los pocos juegos que realmente aprovechaba las ventajas del tabletomando.


  • Amiibo Touch & Play. Con las figuras de Nintendo puedes desbloquear minijuegos que versionan los clásicos de la compañía. Lo malo es que son tan cortos que el afán de sacadineros queda maś que patente.
  • Mini Mario & Friends. Amiibo Challenge. Aquí los minijuegos que desbloquees con los muñecos interactivos son una especie de pantallas de Lemmings, pero con el personaje de turno. No son ningún portento ni de diseño ni de originalidad.
  • Typoman. Este juego de cuidado diseño mezcla hábilmente las plataformas con los rompecabezas. Combinando las letras que te encuentres en el nivel, deberás crear palabras que te desbloqueen el paso. Así, si llegas a un infranquable foso inundado por la lluvia, deberás conseguir que la palabra "rain" (lluvia) se convierta en "drain" (drenaje), para que la sima quede seca y transitable. El inconveniente es que no está traducido.
  • Never Alone (Kisima Ingitchuna). Este calmado y delicado plataformas de ambientación sombría está basado en una cuento tradicional de los nativos de Alaska. Su finalidad es ayudar a la transmisión de la cultura y lengua de los iñupiat. Es relativamente fácil y breve. Lo peor es el aura melancólica que te acompaña de principio a fin. (Más información)
  • Gunman Clive HD Collection. Esta edición conjunta trae las dos entregas de Gunman Clive. En un mundo steam punk ambientado en el antiguo Oeste, un pistolero debe rescatar a su amada. La estética imita el estilo de las impresiones de los carteles de la época. Es corto pero tiene un punto de dificultad. Recuerdo que el primero me gustó mucho maś que el segundo.
  • Yoshi's Wooly World. Creo que esta aventura del dinosaurio verde es lo más diametralmente opuesto a los shooter hiperralistas con sangre y cadáveres a gogó. Demuestra que se puede crear jugabilidad sin necesidad de acudir al sexo y a la violencia. Nintendo, chapeau.


  • New Super Mario Bros U + New Super Luigi U. De los últimos que me compré, ya teniendo la Switch, porque estaba de oferta y hacía tiempo que tenía el gusanillo. Es un Mario más cercano al clásico, más exigente y menos relajado que Super Mario 3D World o Super Mario Odyssey. Desde mi "manquedad", prefiero menos reto y más diversión.
  • Zombi U. Aunque exlusivo en un inicio, acabó saliendo en el resto de plataformas. No me lo he pasado, pero me encantó. La sensación de inseguridad y vulnerabilidad no la he tenido con ningún Resident Evil. Si mueres, resucitas convertido en otro superviviente. Si vuelves al punto donde te mataron, te enfrentarás a tu anterior avatar transformado en muerto viviente y podrás recuperar los items que cargabas. Sin armas impresionantes, ni escenarios grandilocuentes, realmente sientes la congoja de sólo tener una única posibilidad de seguir respirando.
  • The Legend of Zelda: The Wind Waker HD. Sencillamente, hermoso. Un mundo enorme para surcar en barco, con tantas islas y personajes que conocer. Ir conectando las diferentes historias que tejen el mapa de este mundo de fantasía es una gozada. Ojalá encuentre el tiempo para darle la conclusión que se merece.
  • Super Mario Maker. Las muchas horas que podría haberme dejado ante la pantalla de haberlo tenido de salida... Por suerte (una fortuna muy matizada), lo tuve cuando las aguas se habían calmado y no llegué a quemarme las retinas con él. La creación de niveles es sencilla y divertida. Enfrentarse a las pantallas de otros, también. Su éxito ha quedado más que demostrado. A día de hoy, Youtube sigue recibiendo vídeos con fases increíbles, por diseño y por dificultad.


Y de Wii:
  • Sonic Riders: Zero Gravity. La primera entrega la jugué en ordenador y me resultó altamente adictiva. Consigue mantener el espíritu de Sonic en 3D, preservando la velocidad y el control de los títulos en 2D. Creía que añadiendo la antigravedad a las carreras de aeropatín, ganaría en espectacularidad y jugabilidad, pero complicó demasiado los controles para mí. Una pena.
  • Dragon Ball: Revenge of the King Piccolo. Desde la nostalgia, muy chulo, pero tedioso en los jugable. El apartado visual ha envejecido mal.
  • WarioWare: Smooth Moves. Este juego lo acabamos comprando dos veces porque la primera vez que lo adquirimos de segunda mano llevaba por error el disco de Wario Land: The Shake Dimension. ¡Menudo chasco al abrir la caja! Cuando compramos el bueno, si bien nos entretuvo, no nos enganchó ni la mitad que el WarioWare: Touched! de la Nintendo DS.
  • Rayman Raving Rabbids. Mi pareja se aburrió soberanamente con él.
  • Super Mario Galaxy 2. Obra maestra... que apenas hemos jugado. El control me resultaba más engorroso que el de Super Mario 64Super Mario 3D World o Super Mario Odyssey. Con Yoshi, la frustración empeoraba. Acabamos pasando de él.


EA Sports Grand Slam Tennis para Wii y Wii U

Gran Slam Tennis de EA Sports (2009)

Exclusivo de Wii, pero cuya segunda parte saldría PS3 y Xbox360 olvidándose de la consola de Nintendo, este juego de tenis opta por un aspecto caricaturesco para los jugadores y el uso del sensor de movimiento del Wiimote (con MotionPlus) para dar raquetazos. Lo compré por primera vez en la Wii U gracias a la retrocompatibilidad, y me resultó divertidísimo.

Los jugadores están muy bien caracterizados, en rasgos y en habilidades. El aspecto cartoon me pareció de lo más gracioso. Ver a un McEnroe cabezón cabrearse está genial. Por mi parte, no le pedía realismo. Lo que buscaba es que no fuera un pasabolas como Wii Sports. En ese sentido, tiene más variedad de golpes y es más complicado.

El elenco está también de lujo: Federer, Nadal, Sampras, Djokovic, Murray, Roddick, Tsonga, Hewitt y Nishikori; Serena, Venus, Ivanovic, Henin, Davenport y Sharapova; Navratilova, Chris Evert, Sampras, Becker, Edberg, Pat Cash, Michael Stich, Borg y el mencionado McEnroe. En resumen, un juego de tenis realmente entretenido y rejugable.