La Odisea del Piponazo

¿Qué sentimiento te invade cuando te dispones a ver una peli de tres horas y el tipo del asiento contiguo se jacta con sus amigos de haber colado una bolsa grande de El Piponazo? No adolescentes, hombres ya en sus treinta. Y apostilla: "Pero vengo preparado, ¿eh?, que me he traído mi propia bolsa para tirar las cáscaras?". Muchas, muchas gracias por no escupir la cáscaras en el suelo. Clic-clac.

Los 172 minutos de la nueva película de Nolan descansan sobre las espaldas de Matt Damon, unos hombros mucho más redondos que la interpretación del actor. En su papel de Odiseo, de quien se repite hasta la saciedad que es el más sagaz de los guerreros en el ejército de Agamenón, no hace más que estupideces. No hay ni una decisión que atisbe un minúsculo destello de ingenio.

La estratagema del caballo con la que consiguen ganar la guerra, en el imaginario clásico, es un equino sobre un carro con ruedas. Aquí, en cambio, es una enorme figura de madera innecesariamente artística que los troyanos deben arrastrar a puro músculo. ¿Me estás diciendo que los remolcadores no son capaces de percibir que la estatua está llena de gente, que se mueve y se mea y se caga en su interior?

Es tan poco espabilado que no queda claro si el héroe hubiera sido capaz de llegar a Ítaca por sus propios medios incluso sin el castigo de Poseidón. ¿Por qué ataca al Cíclope, un pastor que está solo en su isla sin hacer daño a nadie? Y encima se indigna cuando el gigante de un solo ojo no permite que le roben el rebaño, su único sustento.

Y mientras tanto, clic-clac. En las escenas realmente silenciosas, ni un ruido. Pero en cuanto subía un poco la música o los efectos de sonido, clic-clac. Pipa tras pipa tras pipa. Lo peor de todo es que la película carece de escenas de acción que se queden grabadas en la memoria. Así como la pelea en reverso de Tenet provoca un impacto imborrable en el espectador, aquí todo es olvidable.

Visualmente carece de cohesión o novedad. El diseño del Cíclope parece un descarte de El Laberinto del Fauno, mientras los gigantes con armadura de la siguiente isla están sacados de una serie de fantasía medieval genérica. La desagradable escena de Circe moldeando los cuerpos de los navegantes en cerdos recuerda a la transformación en ratas de los comensales de La maldición de las brujas.

El resultado es un batiburrillo en el que cada islote es de un padre y de una madre. La inconsistencia se agrava con la actuación opaca de su protagonista y la evolución gris del guion. El espectador no tiene idea hacia donde apunta su director. ¿Qué necesidad había de una nueva versión del clásico literario si no aporta nada ni en lo visual ni en lo argumental ni en lo interpretativo? Clic-clac.

La explicación se nos desvela al final por boca del propio héroe. Pero esto, en mi opinión, es un claro ejemplo de que algo no se ha hecho bien. Si debes recurrir a un monólogo a la conclusión del metraje para explicar por qué coño te has gastado tantos millones en rodar semejante bodrio, es que no has logrado transmitir lo que pretendías.

Y el cierre es de traca. El avispado Odiseo se saca el aguijón y se pone a repartir hostias como panes al más puro estilo del cine oriental de artes marciales. Primero, te mete la chapa con el monólogo sobre la moral y el respeto al dictado de Zeus, y luego se cada en Dios de todos los presentes. Y ahí sí, mi vecino vio el cielo abierto. Clic-clac, clic-clac, clic-clac, hasta finiquitar la bolsa y los créditos.

Calladita de Miguel Faus

Calladita parte de una premisa interesante: observar lo que sucede en un chalet de la burguesía catalana desde el punto de vista de la criada. El título invita a pensar que tendremos un testigo mudo que va a escuchar las verdades que la discreción y los buenos modales ocultan de puertas para afuera. Pero la realidad es que ni hay silencios elocuentes, ni un análisis certero del que aprender.

La asistenta colombiana, alojada en la única habitación sin aire acondicionado, está en periodo de pruebas. Este periodo ocupa todo el mes de agosto, sin días libres, y "si va todo bien", le "arreglarán" los papeles. Los miembros de la familia son tópicos, carecen de acidez o ingenio alguno. Su objetivo es ser tan repugnantes como aburridos. Es como sentir asco de un rollo de papel higiénico.

La película parece no tener claro hacia dónde quiere apuntar, acrecentando la sospecha de que no entiende ninguno de los problemas de base. Es una representación de la lucha de clases con plastidecores. Intenta pintar grises en un planteamiento en blanco y negro, emborronándolo en lugar de tornarlo más complejo.

Sin entender muy bien por qué o para qué, pasamos del cliché de una chica inocente explotada por los burgueses egoístas a una joven rebelde con una especie de plan de venganza. El cambio de tono se siente tan forzado como desorientado. La sexualidad extra ayuda en negativo, recordándonos que la sombra del cine del destape es tan alargada como el posfranquismo.

Si la foto de Wikipedia de Miguel Faus lo hace parecer un Albert Serra de baratillo, Calladita corre la misma suerte cuando la comparamos con Parásitos o con La casa en flames. La película ostenta el extraño elogio de ser la primera producción financiada con NFTs, gracias a la cual Faus ha sido invitado a dar conferencias por todo el mundo explicando cómo llevó a cabo su estafa.

El perro y el saco de arena de Kaori Ozaki

El perro y el saco de arena me ha parecido un buen cómic que se merecía un título mejor. Entiendo que busca reflejar la dualidad de la historia, pero, al menos en español, suena torpe e innecesariamente largo. Y tampoco refleja las sensaciones que me ha transmitido la lectura de sus dos tomos.

Nichiko vuelve a la isla donde creció para cuidar de su padre. Es un regreso agridulce, tanto por el pasado que quiso dejar atrás como por el presente que la atormenta. Nichiko tiene 34 años y se siente desorientada. Intentó rehacer su vida en Tokio, pero las cosas no salieron bien. En la isla conoce a Chimaki, un joven de 23 años que trabaja en la única tienda de conveniencia de la isla, punto de encuentro de residentes y cotilleos. Comienza así una relación tierna, titubeante, divertida, agridulce.

Mal llevada, la historia podría haber sido un drama. Pero Kaori Ozaki la conduce con buen tino hasta casi el final. No sólo gracias a su bello dibujo, sino también a la facilidad con la que conjuga la melancolía con el humor. Cuando digo "hasta casi el final" no quiero decir que dé un volantazo y se estrelle, sino que se aleja de mis expectativas. Hubiera preferido un cierre menos canónico. Siento que el argumento da un carpetazo demasiado definitivo al conflicto interior de la protagonista.

Pese a todo, ha sido una lectura muy, muy agradable. Es una historia sencilla pero emotiva llena de humor y romance. Me ha recordado a Josée, el tigre y los peces. Estas historia breves y autoconclusivas alejadas de los kilométricos shonen de moda son un oasis en el panorama del manga.

Banderas de mi tercer viaje a Japón

Tal como ya hice con los viajes de 2015 y 2019, vuelvo a listar aquí las banderas de los lugares que visitamos durante nuestra tercera estancia en Japón. Si en el segundo volamos al sur (Okinawa y Kyūshū), en este recorrimos la región central de Chūbu. En plena época del momiji, cuando el color de las hojas de los arces se tiñe de rojo, los paisajes montañosos de la zona resplandecen como nunca. Desde los cedros gigantes del monte Togakushi cubierto de nieve hasta el caleidoscópico estanque del pabellón rojo del Daigo-ji, este ha sido uno de los viajes más bellos que he disfrutado.

PREFECTURA DE TOKIO

Bandera de la metrópolis de Tokio

PREFECTURA DE NAGANO

Bandera de la prefectura de Nagano

Bandera de la ciudad de Nagano
(nos colamos gratis en el templo Zenko‑ji)

Bandera del pueblo de Obuse

Bandera de la ciudad de Matsumoto
(subimos al histórico Castillo del Cuervo Negro)

Bandera del pueblo de Nagiso
(pasamos por Tsumago-juku en la ruta Nakasendō)

PREFECTURA DE ISHIKAWA

Bandera de la prefectura de Ishikawa

Bandera de la ciudad de Kanazawa
(el hermoso jardín Kenroku-en bajo la lluvia)

PREFECTURA DE TOYAMA

Bandera de la prefectura de Toyama

Bandera de la ciudad de Kurobe

PREFECTURA DE FUKUI

Bandera de la prefectura de Fukui

Bandera de la ciudad de Katsuyama,
(sede de un fantástico museo de dinosaurios)

PREFECTURA DE GIFU

Bandera de la prefectura de Gifu

Bandera de la aldea de Shirakawa
(Patrimonio de la Humanidad)

Bandera de la ciudad de Takayama

Bandera de la ciudad de Nakatsugawa
(pasamos por Magome-juku en la ruta Nakasendō)

PREFECTURA DE AICHI

Bandera de la prefectura de Aichi

Bandera de la ciudad de Nagoya

Bandera de la ciudad de Inuyama

PREFECTURA DE OSAKA

Bandera de la prefectura de Osaka

Bandera de la ciudad de Osaka

PREFECTURA DE KYOTO

Bandera de la prefectura de Kyoto

Bandera de la ciudad de Kyoto
(inolvidable visita al templo Daigo-ji)

Bandera de la ciudad de Uji
(hogar del templo Byōdō‑in)

PREFECTURA DE SHIGA

Bandera de la prefectura de Shiga

Bandera de la ciudad de Hikone

Auditoría 2025

Con la reducción de ofertas de Spotify, mi 2025 ha girado entorno a la suscripción de Amazon Music Prime, con algunos meses de oferta de Unlimited. Atarashii Gakko! siguió formando parte de mi banda sonora durante el principio de año. En verano me obsesioné con The Tyets; y en invierno, con el nuevo disco de Rosalía. En el gimnasio, mis cascos han reproducido EDM en bucle. Se podría decir que este año se ha dividido en parcelas monotemáticas.


REVIVAL

Queda raro hablar de revivir nada, cuando en ningún momento abandoné este álbum desde que lo descubrí. He escuchado al cuarteto japonés hasta la saciedad. Incluso fui a ver un pase en el cine de uno de sus conciertos con mi pareja, Seishun Inoshishi (Go Wild) Atarashii Gakko! The Movie.  Fue espectacular. He buscado temas de otros discos, pero ninguno de ellos me ha llegado como los de AG! Calling.


"NOVEDADES"

Epic Solete (2023) de The Tyets

Conocía el grupo por la canción Hamacking, y los odiaba por ella. Pero descubrí Coti x Coti y, sobre todo, Olívia, y no pude salir de ahí. El dúo de Mataró fusiona los ritmos del trap y el reggaeton, al tiempo que abandona el manido relato del hombre hecho a sí mismo que alcanza la cima de sus capacidades ejerciendo de proxeneta. Pasamos a letras igual de simples, pero llenas de historias alegres y cercanas que levantan el ánimo al más cabizbajo. Con este disco, he sonreído sin reservas.

Lux (2025) de Rosalía

El estreno del videoclip de Berghain me dejó descolocado. Cada escucha, sin embargo, me invitaba a disfrutarlo más. No sé cuántas veces habré circunnavegado el disco ya, y me encanta. Es una guarrada que a la versión digital le hayan sustraído tres canciones, pero peor me parece la campaña que rodea al álbum. Es agotadora. Lo elevan a la categoría de non plus ultra como si la divinidad fuera su esencia y no sólo su estética. Mis podio es para Reliquia, Mio Cristo Piange Diamanti y Magnolias.


Pocas canciones de las que vienen a continuación se escapan de ser colaboraciones con The Tyets o de pertenecer a la playlist que escucho en el gimnasio. Es otra muestra de la monomanía que me ha poseído este año:
  • Menorca, The Tyets
  • Que vinguis, The Tyets
  • A fora plou, The Tyets
  • Sushi Poke, The Tyets (feat. dani6ix, izzk)
  • Amics, Tiets i Coneguts, The Tyets (feat. Els Amics de les Arts)
  • Fa Dies, The Tyets (feat. Chiara Oliver)
  • Tanqueray, The Tyets (feat. Shurid)
  • Xuculatina, Figa Flawas (feat. The Tyets, Julieta)
  • La Festa, La Pegatina  (feat. Santa Salut, The Tyets, JazzWoman)
  • Covards, La Fúmiga  (feat. The Tyets)
  • La platja, Stay Homas (feat. The Tyets)
  • Estaré millor demà, Marlena (feat. The Tyets)
  • Tot el que vull, Doble (feat. The Tyets, Hugsound)
  • Grup de Pop, Sexenni (feat. The Tyets)
  • Lxs Nenxs, Roba Estesa
  • Te Brillan, Cariño
  • Neskaren kanta, Verde Prato
  • Los jardines de marzo, La Bien Querida
  • Soy una fracasada estúpida, Aiko el Grupo (feat. Mujeres)
  • Out Out, Joel Corry & Jax Jones (feat. Charli xcx & Saweetie)
  • Bittersweet Goodbye, Issey Cross
  • This is what you came for, Calvin Harris (feat. Rihanna)
  • She's Gone, Dance One, Disclosure
  • Messy in Heaven, venbee (feat. Goddard)
  • Pump it up, Endor
  • Intoxicated (Edit), Martin Solveig (feat. Good Times Ahead)
  • Gecko (Overdrive) [Radio Edit], Oliver Heldens (feat. Becky Hill)
  • You Don't Know Me, Jax Jones (feat. Raye)
  • Get Out of My Head, Shane Codd
  • 10:35, Tiësto (feat. Tate McRae)
  • Heat, Tove Lo (feat. SG Lewis)
  • Levels (Radio Edit), Avicii
  • Lean On, Major Lazer & DJ Snake [feat. MØ]
  • Dance The Night, Dua Lipa
  • My Heart Goes (La Di Da), Becky Hill & Topic
  • 3AM (La La La), Confidence Man
  • Belly Dancer, Imanbek & Byor
  • Black Magic, Jonasu
  • Turn Me On, Riton & Oliver Heldens (feat. Vula)
  • No Promises, Cheat Codes (feat. Demi Lovato)
  • Droppin' Hot, Bingo Players (feat. Sonny Wilson)