Wonder Boy: The dragon's trap para Switch


Wonder Boy: The dragon's trap es el remake del juego homónimo de 1989. Recordaba haberlo jugado en la Game Gear cuando era pequeño, así que la nostalgia me pudo. A diferencia de muchas decisiones tomadas siguiendo esta clase de impulsos, fue un acierto hacerme con él. No sólo es tan adictivo como el de antaño, sino que el trabajo de renovación es extraordinario.

HISTORIA DE LA SAGA

He tenido que buscar artículos y vídeos que explicaran la saga Wonder Boy, pues el vínculo que conecta los diferentes títulos es apenas el nombre. El primero fue un plataformas protagonizado por un troglodita. El segundo ya fue un ARPG donde manejabas a un caballero cuya equipación podías mejorar. Es este último el que introduce "Monster World" en el título.

Después, vinieron no uno, ¡sino dos Wonder Boy III! Uno fue un plataformas como el primero, pero usando el avatar del caballero. El otro fue el que ha servido de base para esta versión. Hay que contar que, al tener Sega la propiedad del nombre Wonder Boy, cuando los juegos salían para ordenador debían cambiar de título. Así tenemos Adventure Island, Monster Lair y Dragon's curse.

El despiporre fue el quinto de la saga en consolas, que fue bautizado como ¡Wonder Boy V: Monster World III! Por suerte, el sexto sería simplemente Monster World IV. Al cambiar al protagonista por una heroína llamada Asha, no tenía mucho sentido seguir utilizando el nombre del "chico maravillas". Ambos son ARPG.

En 2016, veintidós años después del último publicado, salió un remake en alta definición del primero titulado Monster Boy returns para ordenador y PS4. En 2017, se publicó este que reseño, y que salió para PS4, Xbox One y Switch. Todavía queda por ver la luz otro juego, en este caso nuevo, que continúa la saga y que se llama Monster Boy and the cursed kingdom.

Carátula del original de 1989

WONDER BOY: THE DRAGON'S TRAP

Al igual que el juego de Shantae: Half-Genie Hero, en The dragon's trap consigues transformaciones cuyos poderes te permiten acceder a nuevas zonas. Así, por ejemplo, siendo un ratón puedes andar por las paredes, y como hombre piraña puedes nadar en el agua. Por si fuera poco, al añadir nuevas armas y piezas de armadura a tu inventario mejoras tus habilidades de defensa y ataque.

El progreso no es lineal. Todos los niveles son accesibles desde el punto de partida, pero a algunos no podrás acceder hasta que obtengas la tranformación necesaria. Es fantástico empezar siempre en el mismo lugar y descubrir nuevos caminos que desconocías. O acordarte de aquel pasadizo que no podías alcanzar al final de una pantalla, y saber que ahora puedes acceder porque vuelas.

Esta nueva versión tiene un trabajo de rediseño y animación alucinante. Sin perder el original de vista, lo mejora conservando la magia original. Comparado con el otro que está por venir, Monster Boy and the cursed kingdom, la naturalidad y fluidez de los movimientos es espectacular. Y lo mejor es que con sólo pulsar un botón puedes cambiar a los gráficos de 1989. Una bomba de añoranza.

A diferencia del original, hay unos niveles especiales una vez concluyes la historia principal. Son retos que no están nada mal. A diferencia de Shantae, no es un juego tan largo ni tan rejugable. De todas formas, y más para aquellos que tienen el recuerdo del primero, es una delicia visual que, seguro, no va a permitir que te aburras.

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PD: ¡Ojo! Lizardcube, el mismo estudio parisino que ha traído este Wonder Boy, está desarrollando Streets of Rage 4, y el tráiler pinta bien.

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