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Banderas de mi primer viaje a Japón

Tras mi segundo viaje al Japón, descubrí que las banderas japonesas no tienen nada que ver con las europeas. Realizado el curioso listado de las enseñas de las prefecturas y ciudades que visitamos en 2019, he querido repetir con los lugares que visitamos en 2015 durante nuestras primeras vacaciones en el país del sol naciente.

PREFECTURA DE TOKIO

Bandera de la metrópolis de Tokio
(todo empieza aquí)

PREFECTURA DE KYOTO

Bandera de la prefectura de Kyoto

Bandera de la ciudad de Kyoto
(la bandera de la prefectura y la ciudad me parecen preciosas)

PREFECTURA DE OSAKA

Bandera de la prefectura de Osaka

Bandera de la ciudad de Osaka
(parecen iconos de móvil)

PREFECTURA DE NARA

Bandera de la prefectura de Nara

Bandera de la ciudad de Nara

PREFECTURA DE HIROSHIMA

Bandera de la prefectura de Hiroshima

Bandera de la ciudad de Hiroshima

PREFECTURA DE HYŌGO

Bandera de la prefectura de Hyōgo

Bandera de la ciudad de Himeji, Hyōgo
(la garza blanca es símbolo de la ciudad)

Bandera de la ciudad de Kobe, Hyōgo

PREFECTURA DE MIE

Bandera de la prefectura de Mie

Bandera de la ciudad de Ise, Mie

PREFECTURA DE YAMANASHI

Bandera de la prefectura de Yamanashi

Bandera de la ciudad Fujikawaguchiko, Yamanashi
(desde aquí vimos el monte Fuji)

PREFECTURA DE TOCHIGI

Bandera de la prefectura de Tochigi

Bandera de la ciudad de Nikko, Tochigi

PREFECTURA DE KANAGAWA

Bandera de la prefectura de Kanagawa

Bandera de la ciudad de Kamakura, Kanagawa

Odette de Haru Hiate


La primera vez que viajé a Japón en 2015, recuerdo que vi en un aparador un póster gigante de este manga. Me chocó mucho. No estoy seguro de que en otros países con afición al cómic pudiera publicarse un argumento similar. Cada capítulo es una cita de una pareja. No hay evolución en la relación de ambos. Únicamente son momentos agradables, simpáticos. Ella es una chica olvidadiza, algo torpe, pero amable y considerada. Él... es un gato.

Tiene cuerpo humano pero cabeza de minino, sin ningún rasgo antropomórfico en el rostro. Viste bien y tiene clase, pero, al igual que el animal, es asustadizo y le gusta estar cerca de la calefacción. Aunque conversan entre ellos, a él nunca se le ve hablar. Tampoco se besan. La autora consigue hacer que el tándem que forman no resulte estrambótico, pero es cierto que cuando lo dibuja a él de perfil, la proporción de la cabeza con el cuerpo falla y rompe con esa armonía gráfica.

Ambos son arquetipos. No cambian en nada a lo largo de los cuatro tomos que llenan sus anécdotas. La interacción entre sus dos caracteres generan situaciones cómicas y entrañables sin mayor profundidad. Los vemos ir a una cafetería, a una librería, al cine, al acuario, de excursión a la montaña,... poco más. La trama no se complica. Apenas hay secundarios. El hermano de ella, o su compañera de trabajo, aparecen de manera esporádica.

Lo comparo con un cruce entre El dulce hogar de Chi y un shōjo. Es una lectura relajante, que despierta sonrisas. Al igual que los mangas de mascotas, los distintos momentos elegidos repasan las cuatro estaciones. Hay incluso algunas historietas sin apenas diálogos. Los tomos de la editorial nipona Polaris contienen, además de postales en color, relatos extra de la autora que, por supuesto, tienen gatos como protagonistas.

Poder adquirir el manga de Odette durante mi segundo viaje a Tokio este 2019 me hizo mucha ilusión. Tuve la suerte de encontrar la serie completa a buen precio en una pequeña tienda de cómic de Akihabara llamada Comic Zin. Obviamente, pese a no tener rebuscados giros de guion, y aun con la ayuda del furigana, leerlo en japonés se hace lento. Por suerte, he podido disfrutarlo en inglés en una página de scanlations. Es una pena que muchas estén cerrando sin alternativa clara todavía.

De todos modos, para aquellos que seáis fluidos en la lengua del país del Sol Naciente, se pueden disfrutar los capítulos online de manera oficial en la página de la editorial Polaris y seguir a su autora en Twitter.

〒101-0021 Tokyo, Chiyoda City, Sotokanda, 1 Chome−11−7

Los cojones del Tanuki

Tsukioka Yoshitoshi (1881)

El tanuki japonés es representado con una buen par de huevazos o, para ser más correctos, con un enorme escroto. Esto se debería a que el animal homónimo en que se basa el personaje del folclore japonés estaría, al igual que chimpacés y ratas, bien dotado ya que eso propiciaría sus posibilidades de fecundación de la hembra, que se aparea con cuanto macho encuentra; a mayores testículos, mayor producción de esperma, de acuerdo con los artículos que he leído.

Otra razón que he encontrado es que, por lo visto, los orfebres de la prefectura de Kanazawa utilizaban la resistente piel (toda ella, no sólo el escroto) del tanuki para trabajar el oro. Envolvían el metal con la piel y, a base de golpes, aplanaban las piezas hasta crear planchas de oro. Dado que testículos en japonés se llaman  kintama (金玉, bolas de oro), el juego de palabras y la confusión estaban servidos para que los comerciantes empezaran a hacer negocio con las mágicas propiedades del escroto del animal.

Aquí adjunto unas cuantas ilustraciones de Utagawa Kuniyoshi (1798-1861):

Ejercitándome con mis huevazos

Me hago una mantica con ellos

Me los estás hinchando a base de bien

No sólo me los tocáis, sino que encima me los pisáis, HdP


Otra entrada que te puede interesar:

Más ilustraciones de Kuniyoshi en:

Fuentes:

Engrish made in Japan

Los japoneses y el inglés se llevan peor que los españoles con el idioma de las islas británicas. En esta entrada, reúno algunos errores de traducción bastante graciosos que vimos durante nuestro viaje.


Gentle Man (hombre amable),
en lugar de Gentlemen (caballeros)
En este aseo público del templo Todai-ji, en Nara, hay un "señor amable" esperándote dentro del baño... ;)


Honored en lugar de Accepted
Al principio, pensé que era una manera muy formal de decir que habíamos honrado al hotel pagando con nuestra tarjeta. Parece que no. Honored tiene sentido cuando una persona honra a otra pero no cuando la acción se da entre dos entidades inanimadas. Tampoco ese account es correcto, pues es más que probable que se estén refiriendo a la cuenta como factura (bill) y no como cuenta bancaria (account). El texto japonés dice: crejitto kaado de toriatsukai itashimashita, "el pago fue realizado con tarjeta de crédito". Y ya está. Ni honrados ni gaitas.


In (en, dentro) en lugar de Entrance (entrada)
¡P'adentro! Tenían poco espacio para poner Entrance (entrada) y dijeron, "Mejor dejamos 'in', que se entiende, y problema resuelto". En Kobe, vimos un cartel donde se leía Out en la salida de un garaje.


Out of service y Out of order significan casi lo mismo
En japonés han escrito: Koshou nitsuki go-riyou dekimasen, "no se puede utilizar a causa de una avería". La traducción al inglés ha quedado como "Fuera de servicio debido a que está fuera de funcionamiento". ¡Ñg! El matiz entre las dos expresiones en inglés es que, mientras out of order indica que  algo está escacharrado, out of service se emplea para informar de que no está disponible temporalmente (por ejemplo, por tareas de mantenimiento, out of service due to maintenance actions). La frase traducida del cartel es redundante y absurda, pues si está estropeada, con apuntar out of order es suficiente.


Put off (posponer) en lugar de Take off (quitar)
"Pospón, posterga, procrastina tus zapatos aquí". En inglés lo correcto es take off your shoes o remove your shoes.


Undrinkable (imbebible) en lugar de Non-potable (no potable)
¡Imbebible, como una dosis de Nolotil en ampolla! ¡Bej! Undrinkable, como "imbebible" en castellano, hace referencia a algo desagradable de beber. Para decir que el agua no es potable se debe poner Not safe to drink o Non-potable water.


En la tercera viñeta, Butt en lugar de Gore
He buscado y butt también tiene el sentido de cornear. Pero los ingleses utilizan más gore. ¿Por qué? Porque butt también significa "culo".


Este tiene demasiadas cosas mal. XD
This is good on the day only suena bastante raro porque, más que good (bueno) sería valid (válido). A on the day creo que le falta un complemento que especifique el día al que se refiere: on the day before, on the day of the event, etc. Es como si en español dijéramos: "Sólo válido para el día"... ¿Para el día qué, cuál? ¡Especifica! No tengo claro si lo correcto sería Only valid for today.

Debajo se lee Please down to KOSETSU by 09:15, "Por favor, abajo al KOSETSU sobre las nueve y cuarto". ¿Qué hay a esa hora, y "abajo"? ¿Y qué narices es el KOSETSU en mayúsculas? Si busco la palabra en el diccionario japonés, su significado es "creencia antigua". No me cuadra y busco la misma palabra con la "o" larga: kousetsu; con esta hay acepciones como "público", "nevada", "chisme" y "relación sexual". ¿"Vaya abajo sobre las nueve para un poco de ñaca-ñaca"? No. En japonés se lee: 9:30 wa koshou jikan desu. 9:15 madeni okoshi kudasai, "La hora de cierre es a las 9:30. Por favor, venga antes de las 9:15". Pues eso, nada de geishas.

Mascarillas para el resfriado en Japón


Una de las cosas que más ganas tenía de probar cuando viajé a Japón eran las mascarillas para el resfriado. Tenía mucha curiosidad. Los nipones, al mínimo estornudo, a los pocos grados de fiebre, se la ponen. Pude confirmar in situ que la usan en cualquier lugar y situación. ¡Todo sea por no faltar al trabajo ni a la escuela! Pero me corroía la duda: ¿eran cómodas de llevar?

En Kobe se dio la afortunada coincidencia de que, tras caerme encima el diluvio universal, degusté su famosa ternera con denominación de origen empapado de pies a cabeza en un elegante restaurante con el aire acondicionado a temperatura antártica. Con un resfriado y un dolor de cabeza de aúpa, fuimos aquella noche al luminoso barrio de Dotonbori, en Osaka.

Súper contento con mi mascarilla anticontagio.

Entre los cientos de tiendas abiertas en esa noche de neón, encontré una farmacia donde me compré el paquete de cinco unidades que encabeza esta entrada, de la marca GuardMax (juego de palabras homófono con "Guard Mask"). En la foto indica las diferentes capas que tiene. La que está en contacto con la piel está hecha de gasa de algodón. Luego, tiene un filtro antiestático y una capa germicida que utiliza el sistema "NOMOS" (?). La última está hecha de téxtil no tejido.

Lo que en España sólo se ponen los médicos, en el país del Sol Naciente se lo endosa todo cristo. Esa misma noche en Dotonbori vimos a una pareja de adolescentes enamorados paseando cogidos de la mano... ¡ambos con mascarillas! A ver, si los dos estáis con la porcina, nadie va a contagiar al otro. ¿Alguien puede imaginar a dos chavales en España saliendo por primera vez y haciéndolo embozados con dos tapabocas? ¡El menor riesgo es que pillaran un resfriado!

¿Dormido o muerto? La mascarilla de Schrödinger...

Nada más comprar el paquete, lo abrí. Después de ponérmela mal del derecho y del revés, acerté y... me la quité al minuto. No pude dejármela las pocas horas que estuvimos en el concurrido barrio. Yo pensaba que, dado que era una prenda de uso diario, transpiraría. ¡Error! Se forma una nube de humedad y calor que te empapa la nariz y los morros. Notaba como mi respiración se condensaba en mi ya de por sí congestionada nariz.

Esto es curioso. En Japón debes llevar mascarilla. No basta con llevarse un pañuelo a la boca cuando estornudas porque cuando toses estás rociando el entorno con tu saliva infectada e infecta. Ponerse la mano les resulta todavía más asqueroso. Sonarse en un silencioso vagón de tren es como tocar el claxon del auto de los payasos: es molesto y ridículo. Por el contrario, ir todo el trayecto pegado a sus cogotes sorbiéndote los mocos no les molesta en absoluto. ¡Cada cultura es un mundo!

En rojo, la calle principal de Himeji
que conecta la estación de tren con el castillo

Aunque debía retirarme la máscara cada equis tiempo, decidí sumergirme en sus costumbres y llevarla todo lo que pudiera. Supongo que les parecería absurdo que la tuviera puesta y, al cabo de un rato, me la quitase, pues hacía que el esfuerzo de usarla no sirviera de nada. Pero es que es muy incómodo. Sentía los granitos aflorando en mi inmaculado cutis en medio de ese clima amazónico que se creaba bajo la gasa de algodón.

¿Nos pareció totalmente inútil? Pues no. Le encontramos una utilidad. La avenida principal de la ciudad de Himeji conecta la estación con su famoso castillo en una recta hecha con regla. Uno no puede perderse. Sale y ve el níveo palacio al final de la calle. Desgraciadamente, ese desfiladero de cemento acanala el aire una cosa mala. Las mascarilla fueron geniales para protegernos del birují constante que soplaba. Sin duda, algo bueno sacamos de la experiencia.

Con mascarillas en la calle principal de Himeji

Más WTF de Japón

Fotografía de anciano disfrazado de Magic Girl  firmando autógrafos en Harajuku (Tokyo)
Anciano disfrazado de Magic Girl
firmando autógrafos en Harajuku (Tokyo)

Foto de escultura de escarabajo gigante en ela fachada de un edificio de Asakusa (Tokyo)
¿Qué mejor que un precioso escarabajo gigante
en tu balcón nada más despertarte? Visto en Asakusa

Cartel de publicidad de una copa de helado con estrellas ninja de decoración en Himeji (Japón)
¡El helado de los auténticos ninja!
¡Con shuriken y kunai! Anuncio visto en Himeji

Fotografía de dos zapatillas de foquitas grises
Zapatillas cuqui-kawaii de ¿foquitas? grises. Lo que aquí utilizamos para
estar por casa, allí sirve para visitar templos budistas como el Ginkaku-ji

Más WTF del País del Sol Naciente:

Políticos japones y campañas electorales en Japón

Póster de candidato en calle de los alrededores
del templo Nanzen-ji

Durante el viaje a Japón, nos encontramos con lo que creemos que eran carteles de candidatos a las elecciones municipales. Había bastantes pero no era como aquí, donde la ciudad queda empapelada de propaganda de arriba abajo; imágenes de políticos que, luego, acaban desgarradas, arrugadas en el suelo o convertidas en pasta de papel mohosa, ensuciando las calles.

Lo que vimos era muy ordenado. La mayoría estaban colgados en las fachadas de casas (como el que encabeza esta entrada) o en paneles dispuestos para ello (como el de abajo). No llegamos a entender bien si los números de los paneles hacían referencia a los distritos, y cada candidato pertenecía a uno, o cómo funcionaba exactamente. En cada recuadro, debajo de la cifra, se lee 市会 (shikai, "concejo municipal" o "ayuntamiento", tampoco lo tengo claro).

Eso sí, las fotos no tienen desperdicio. Sin problemas se podría colar subrepticiamente una foto de Manolo Escobar o El Fary entre ellas y no desentonaría en absoluto. Algunos son carne de carátula de casete en el expositor de una gasolinera.


Esto no quiere decir que uno no se enterara de que nos encontrábamos en plena campaña. Sin ver la tele, vimos muchos coches, furgonetas y camiones con altavoces que iban publicitando a los distintos candidatos. La megafonía no pasaba desapercibida precisamente. Su estilo nos recordaba a los tapiceros de aquí.



Era habitual que repartieran kleenex con publicidad del candidato1, unos pañuelos con los que aquí no nos sonaríamos nunca porque acabaríamos con la mano llena de mocos de lo finos que son. El que se llevó la palma, sin duda, fue un señor que estaba dando un mitin en mitad de la calle y lo acomopañaba un tipo disfrazado de rana, algo completamente impensable por estos lares.


_______
1 Aunque prefiero los pañuelos a los profilácticos. Todavía recuerdo los condones con la cara de Maragall que repartían los del PSC en la Universidad. ¡A ver quién se ponía eso!

Estatuas de tanuki en Japón

Para saber más sobre los tanuki,
podéis leer este otro post.

En la puerta de los bares, restaurantes y tabernas de Japón puedes encontrar estatuas de tanuki (o perro mapache) que, pese a la reinterpretación de su figura dentro del folclore nipón, tiene fama de disfrutar pimplando y zampando.

Puedes encontrátelos de todos los tamaños. Desde pequeños y monísimos...


...hasta algo más grandecitos y con mirada perdida...


...incluso aún más grandes...


...y más grandes, con un jardín para ellos solos...


...¡y hasta tan grandes que podrían violarte!


Aunque, sin duda, los que más grimilla nos dieron fueron estos,
que pese a no ser gigantes, ¡eran disecados!