El muchacho silvestre de Paolo Cognetti


Me regalaron por sorpresa El muchacho silvestre de Paolo Cognetti. No había oído nunca hablar del libro ni de su autor. Es una novela breve publicada por la editorial Minúscula, especializada en libros de pequeño formato, pero con un tamaño de fuente fantástico para leer.

El relato gira entorno a la experiencia de un joven escritor que se marcha a un refugio de pastores en los Alpes para escapar del bloqueo creativo en el que se encuentra. Sinceramente, este planteamiento me asustó un poco, pues creí erróneamente que sería la típica historia de artista atormentado por una desgracia que ya muchos quisieran para sí: poder coger un año savático sin precupaciones.

La narración se aleja de esta autoflagelación acomodada para hablar de la montaña y de la gente que vive en ella trabajando: en los pastos en verano, y en las pistas de nieve en invierno. Paolo Cognetti conoce bien ese mundo de naturaleza adversa pero reconfortante soledad, y evita todo bucolismo. Transmite a la perfección la paz estoica de la montaña y los montañeros.

Intercala muy bien la rutina diaria del protagonista con sus lecturas, desde famosas como Walden de Thoureau o Hacia tierras salvajes de Jon Krakauer, a otras menos conocidas igualmente relacionadas con el aislamiento y la naturaleza como son los poemas de Antonia Pozzi y la obra de Mario Rigoni Stern, escritor, soldado y alpinista.

En este sentido, El muchacho silvestre es un libro de descubrimiento no sólo para su personaje, sino para el lector, tanto por esa mirada calma y sin idealizar del monte, como por las variadas citas literarias. Es un placer breve, relajante e iluminador.

Delicatessen de Croacia


A diferencia de las chips de plátano que tenemos en España, que son saladas como las patatas, allí son muy dulces. Es muy gracioso porque son rodajas de plátano deshidratadas a las que les han añadido sabor artifical de helado de plátano. Son deliciosas, y nos volvieron muy adictos.


La marca de zumos y purés de frutas Cappy pertenece a Coca-Cola y se vende en países de Europa del Este. Este "Berries get married" lleva uva roja, manzana, frambuesa, plátano, pera, arándanos y fresa. Es denso de beber y tiene un final bastante ácido.


Cedevita es una marca croata de tés y productos dietéticos. También tiene bebidas instantáneas al estilo del Tang vendidas en bares y restaurantes. Se sirven como en la foto, con un sobre de polvos para mezclar en un vaso de agua. Sabe a Frenadol y tiene un listado de vitaminas añadidas más largo que el de una caja de cereales.


¿Cómo no probar una bebida cuya presentación es "el primer refresco que se patentó y fabricó en la República Federativa Socialista de Yugoslavia"? Fue introducida en el mercado antes de que llegara Coca-cola. ¿Se parece? Es como una cola suave rebajada con agua, dulzona pero con una final cítrico. Entre la variedad de hierbas que componen su fórmula, lleva rosa mosqueta, limón y naranja.


Es la Fanta nacional. Llama la atención por su nombre y por el dibujo maliciosamente sexualizado de una chica con dos naranja dispuestas a la altura (y en lugar) de las tetas. La probé en un restaurante, no sé si rebajada con agua. Sabía muy parecida a la Fanta española de naranja.


Estos batidos de cacao no estaban mal, pero tampoco eran nada especial. Había tres versiones: normal, galletas y caramelo, y con sabor a Jaffa cake (galletas Pim's de naranja). Probé los dos primeros (en la foto). El normal sabe como cualquier batido, pero el de galletas con caramelo es tan dulce que no lo pude acabar.


Este refresco está inspirado en la Socată, una bebida rumana a base de flor de saúco. La Fanta Shokata, sin embargo, lleva también limón y es azul. Sabe igual que la Fanta de limón, pero tiene un final seco y dulzón. Por lo visto, estuvo a la venta temporalmente en España durante el verano de 2006.


Fuze tea pertenece a Coca-Cola. Es el Nestea de Croacia, aunque está presente en muchos más países. Probé el de Frutos del bosque y me pareció demasiado dulce. Tiene un dulzor más parecido al de la sacarina que al del azúcar. No te quita la sed; al contrario, te la provoca.

Helados

En una heladería probamos un cono de pistacho con frambuesa y otro de lavanda. La lavanda es emblema nacional de Croacia. El de pistacho estaba muy bueno, pero básicamente era una base de vainilla con un toque de pistacho y trozos de frambuesa. El de lavanda era de limón con aroma de lavanda, y ese sí que nos sorprendió.


Creo que esta golosina de Kinder no la tenemos en España. Es una especie de nube de leche con una cobertura de chocolate con leche y avellanas relleno de dulce de leche. Es esponjoso y sabroso. El interior de dulce de leche tal vez me pareció demasiado fuerte, pero en general me gustó.


Compramos dos embutidos en los supermercados Konzum de Crocia, y ambos estaban buenísimos. El Wintera, o Salami de invierno, parece salami italiano pero con un sabor más parecido al salchichón español. El "dimljena vratina" creo que es jamón ahumado, aunque no consigo dar con la traducción exacta. Me parece que la carne viene de un corte cercano al cuello. Sea como sea, estaba tremendo.

Machismo. 8 pasos para quitártelo de encima de Barbijaputa


Barbijaputa, el sobrenombre de la tuitera y articulista feminista de eldiario.es, publicó en febrero de 2017 un manual para desactivar el machismo. Obviamente, el libro va enfocado a los hombres. Está dividido en ocho pasos en los que disecciona progresivamente este mal social desde sus capas más superficiales y visibles hasta las más profundas y desapercibidas.

La experiencia, sin duda, es un grado. Para cada aspecto tratado es capaz de elegir los ejemplos más claros, las réplicas machistas más frecuentes y la contrarréplica feminista más desarmante. Aborda el problema con una sencillez y una fluidez alucinantes, a la vez que va desnudando a los agresores y detalla la situación histórica y actual de las víctimas.

Como quien no quiere la cosa, la autora analiza de pe a pa los cimientos que están soportando la misoginia imperante, mientras aprovecha para explicar la evolución del femenismo y sus distintas oleadas. Todo en uno. Sorprende por encima de todo su capacidad para llevar a cabo una ofensiva de este tipo con un cierto punto de ternura y comprensión hacia el lector masculino.

Asentados en el papel de oprimidos, duele mucho vislumbrar el papel de opresor en uno mismo. Provoca rechazo, pues uno no puede asumir que representa aquello contra lo que siempre ha estado en contra. Sin embargo, en este sendero por el que nos conduce la autora, es difícil desconfiar de ella, y menos aún pensar que intenta perjudicarnos.

Y no es que la autora recule en ningún punto, pues su repulsa hacia el machismo no tiene fisuras. Ni tampoco es que la situación de los hombres vaya a ser mejor de primeras. Reseguir este camino supone perder unos privilegios que ignorábamos tener, que aborrecemos descubrir y que, por momentos, ansiamos retener.

A la larga, en cambio, es una mejora incontestable, pues el sistema heteropatriarcal es como un bumerán. No hay sistema opresor que no acabe volviéndose en contra de uno. Hay que hacer demasiadas concesiones para mantenerse en el bando de los que pisan, y ninguna de ellas eliminará nunca la angustiante posibilidad de acabar contemplando el mundo desde debajo de la suela.

Lo más lógico para evitar este riesgo es erradicar a todos los niveles este orden de fuerzas de déspotas y esclavos. Es trabajar conjuntamente en una sociedad horizontal y no vertical. Este libro es un buen comienzo para apuntar en la dirección correcta.

IMPORTANTE: La versión digital de este libro se puede adquirir gratuitamente (no sé por cuánto tiempo) en Amazon si tienes contratado el servicio Prime. Si no, se puede adquirir por sólo 3,49€. En físico, el libro ha salido publicado por Roca Editorial y cuesta 15,90€.

Murciélago que intenta alcanzar Arizona mientras se está comiendo un bocadillo


La final del Masters 1000 de Roma de 2018 se vio interrumpida por la lluvia. Los dos jugadores, Rafael Nadal y Alexander Zverev, número dos y número tres del mundo, se retiraron. El partido estaba 6-1, 1-6 y 1-3 a favor del alemán. Desgraciadamente para él, tras el parón, el español volvió con las ideas más claras que él, y empezó a remar a contracorriente hasta alzarse con la victoria.

«La lluvia no ha sido mi amiga hoy, pero son cosas que pasan. No ha habido nada que haya podido hacer al respecto, la próxima vez tendré que salir más preparado después de la lluvia. Cuando hemos regresado después de suspenderse el encuentro, él estaba más enfocado que yo, empezó jugando mucho más rápido», afirmó el joven de Hamburgo.

Y añadió: «He intentado hacer el crucigrama del Times durante el parón por la lluvia. ¡Pero no lo haré nunca más! ¿Qué tipo de pista es ‘murciélago que intenta alcanzar Arizona mientras se está comiendo un bocadillo’? Mi cerebro ha explotado».

¡Buenísimo!