Mierdolos: IO, Baywatch y Ahora me ves

IO (2019)

Peli grandilocuente de amor con transfondo de ciencia-ficción totalmente vacua, insustancial y coñazo. Recordad que en el momento que se vaya a acabar el mundo, las ganas de echar un quiqui superarán el hambre o el miedo a morir. Ensaya unos versos de Rilke o de Whitman con voz susurrante para asegurar el tiro.


Baywatch (2017)

Evidentemente, iba a ser mala, pero podía haber risas en esta parodia de la serie más calurosa de nuestra adolescencia. En absoluto, ni enlatadas. Números rojos en el chistómetro. No pude terminarla. Forcé una segunda vez, pero ni por esas. ¡Encima hay más abdominales que tetas! ¿Dónde están esos bustos de los 90? ¿Se perdieron como el ingenio en las comedias?


Ahora me ves (Now You See Me, 2013)

Me pasó exactamente lo que reza el título: Ahora me ves... ahora estoy clapando. Caí roque. El ritmo de la película es frenético, como su movimiento de cámara. Literalmente, me mareaba. La sarta de tonterías que decían no ayudaba a sentirme menos desorientado. Desperté como nuevo durante los créditos. Mi pareja sí que vio final. Esa noche volví a dormir en el sofá, ya no tan bien.

Cuando un buen dibujo no es suficiente: The Private Eye y Solid State

The Private Eye de Brian K. Vaughan, 
Marcos Martín y Muntsa Vicente
    En 2013, The Private Eye inició el proyecto online de cómics digitales de Panel Syndicate. El objectivo era dar un espacio para que autores de renombre pudieran publicar por entregas obras que, dada su temática, pudieran no tener mucha salida comercial. Cada número, libre de DRM, se puede descargar en varios idiomas, gratuitamente o a cambio del precio que elija el lector.

    Pese a lo dicho, lo cierto es que muchas de las series de Panel Syndicate han acabado saliendo en papel. Así pasó con esta trama detectivesca de ciencia-ficción de Brian K. Vaughan (guión), Marcos Martín (dibujo) y Muntsa Vicente (color). En un futuro donde la privacidad ha vuelto a ser algo a proteger y todo el mundo esconde su identidad real, un paparazzi deberá resolver un asesinato.

    Con el precioso tomo que sacó Image Comics entre mis manos, me arrepiento de no haberlo leído en digital más allá de su primer capítulo. Si bien el planteamiento me parece excelente, el desarrollo abusa de tópicos y giros absurdos. El buen dibujo de Martín no salva lo que, para mí, acabó siendo un bodrio. Me tuve que forzar a terminarlo.


    Solid State de Jonathan Coulton,
    Matt Fraction y Albert Monteys

    Otra de las obras de Panel Syndicate que vio la luz fue ¡Universo! de Albert Monteys, una recopilación de historias cortas de ciencia-ficción repletas de humor. Su publicación permitió al ex de El Jueves darse a conocer en el mercado estadounidense y, como consecuencia, dirigir los pinceles de Solid State, otro cómic de género con un tono algo más dramático.

    A partir de una idea del cantautor Jonathan Coulton, y con Matt Fraction en el teclado, Monteys ilustra preciosamente una reflexión sobre la privacidad en las redes que, a diferencia de la realizada en The Private Eye, no ofrece nada original. Todo son tópicos y ñoñerías, con elipsis en la trama que directamente no entiendo. Si el guión de Vaughan se me hizo pesado, este me resultó infumable.

    Yorgos Lanthimos, Richard Linklater y Jim Jarmusch: La favorita, La última bandera y Los muertos no mueren

    La favorita (The Favourite, 2018)
    de Yorgos Lanthimos

    Yorgos Lanthimos vuelve a triunfar con esta película de época sui generis. Si con Langosta me decepcionó, pues su elenco más internacional y su mejor calidad visual se olvidaban de la esencia de Canino, aquí consigue ofrecer todo el pack: actrices fantásticas, visualmente grandilocuente y tan divertida como perturbadora. Esta pseudobiografía de la reina Ana Estuardo desgrana las intrigas y perversiones de palacio para que no puedas olvidarlas. Y los bailes, ¡qué bailes! Se ríe de todo.


    La última bandera (Last Flag Flying, 2017)
    de Richard Linklater

    Enamorado de la trilogía de Antes..., enamorado de Boyhood,... Reviso la filmografía de Richard Linklater y descubro que no he visto ni la mitad. Y, desde luego, no todas son reflexiones introspectivas sobre el paso del tiempo... Dado el trío actoral de La última bandera esperaba una obra maestra, pero es un bodrio patriótico. Será porque a mí el tema de las banderas me resulta indiferente, más aún si es la de barras y estrellas, pero ni los personajes ni la historia me interesaron un mínimo.


    Los muertos no mueren (The Dead Don't Die, 2019)
    de Jim Jarmusch

    Dead man me resultó soporífera. Flores rotas me dejó con el culo torcido, sin entender muy bien qué había visto ni para qué. Coffee and Cigarrettes apenas la recuerdo. Si bien el final Los muertos no mueren se sintetiza en un desangelado y lacónico "Pues vale", su función de comedia la cumple. Bill Murray le pasa el testigo a Adam Driver en constantes diálogos llenos de silencios, hastío, incomprensión y absurdo. Tonta de principio a fin, pero con buenas carcajadas.

    Medio rey (El mar Quebrado 1) de Joe Abercrombie


    Medio Rey es el primer libro de la trilogía el Mar Quebrado de Joe Abercrombie. Lo leí por recomendación de un compañero de trabajo al que le encanta la fantasía y, especialmente, este autor.

    Sin ser aficionado al género, al principio me enganchó. A velocidad crucero, pero sin atropellarse y con una fluidez envidiable, el primer capítulo nos permite conocer el mundo en el que nos encontramos, al protagonista de la historia y el suceso que desencadenará toda la novela.

    El hijo menor de Su Majestad está a punto de recibir sus votos clericales cuando llega una terrible noticia. El suceso traerá consigo una cadena de desgracias para el protagonista, que deberá a aprender a jugar sus cartas de manera inteligente si quiere sobrevivir.

    Comparado con Juego de Tronos, cuyos tejemanejes políticos están minuciosamente urdidos, la evolución de la trama y del personaje de Medio Rey resulta demasiado ingenua. Parece literatura para adolescentes, con tonterías de amoríos incluidas. Prescindible.