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Cómics de Hatsue: Negra de Émilie Plateau y El hombre y el gato de Umi Sakurai

Lo bueno de vivir con alguien cuyos gustos no son clónicos de los tuyos es que puedes descubrir autores y obras que tú ignorarías en la tienda. Eso mismo me sucedió con Negra. La vida desconocida de Claudette Colvin de Émilie Plateau y El hombre y el gato de Umi Sakurai. Aunque, siendo sincero, me ha alegrado más conocer un cómic que el otro.

El hombre y el gato no deja de ser otro manga más para los amantes de los felinos. La traducción del título no hace más que restarle interés. Ojisama to neko (おじさまと猫 ) es, literalmente El anciano y el gato, pero tal vez Norma Editorial quiso distanciarse de La abuela y el gato gordo de Konami Kanata de Planeta DeAgostini (en japonés Fukufuku Fu-nya~n, es decir, nada que ver).  

A mi pareja le emocionó, pero a mí no me ha convencido ni por el estilo de dibujo ni por los personajes. El protagonista, un anciano muy educado y apuesto, decide adoptar a un gato gordo y feo, buscando cumplir el deseo de su difunta esposa. La relación entre ambos se iré estrechando mientras conocemos las penurias que han sufrido tanto el dueño como la mascota.

Si bien se aleja del tono cómico de las series sobre gatos que habíamos leído hasta la fecha (El dulce hogar de ChiPlum), me cuesta empatizar con dos personajes tan planos y tan prediseñados para provocar la lágrima fácil. No me resultan creíbles, ni el anciano en su impoluta perfección, ni el gato con sus sentimientos demasiado humanos.

Con cada tebeo que leo sobre mininos, más me reafirmo en la genialidad y el talento de Konami Kanata, la mejor sin parangón en su aparente simplicidad. Émilie Plateau, con otro estilo muy distinto, consigue también atrapar al lector con una fascinante sencillez, tanto en el dibujo como en la narración directa del breve episodio que dio pie a la abolición de la segregación en el sur de EE.UU.

En marzo de 1955, una quinceañera negra llamada Claudette Colvin se negó a ceder su asiento en el autobús a una pasajera blanca. Fue detenida y, posteriormente, llevada ante un tribunal. Una de las personas que trató ayudarla fue nada más y nada menos que Rosa Parks, miembro de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color.

Pero Parks todavía no había pasado a la Historia, pues no fue hasta diciembre de ese mismo año que, a sus cuarenta y dos años, replicaría el acto de desobediencia civil de la joven Colvin. El libro de la autora francesa, basado en la novela homónima de Tania de Montaigne, recopila todo lo que hubo detrás y antes de la famosa foto.

Porque Colvin no fue la primera en negarse a levantarse de su asiento. Hubo muchas antes, pero todas se habían declarado culpables. Claudette siguió adelante con el juicio esgrimiendo su inocencia pese a las consecuencias que le comportaría. Es una lectura ligera pero cargada de reflexiones que, de no ser por mi pareja, me hubiera perdido. La recomiendo sin pestañear.

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PD: Para quien esté interesado en la lucha contra la segregación racial en EE.UU., escribí hace tiempo un artículo a raíz de la película Woodlawn, que me costó lo suyo pero que mereció la pena por la cantidad de datos que recopilé: https://aningunsitioperoquesealejos.blogspot.com/2017/09/woodlawn-el-drama-deportivo-cristiano.html

Un paseo por Corea y Japón de Ana Oncina


Mi pareja y yo conocimos a Ana Oncina por sus divertidas y cuquis historietas de Croqueta y Empanadilla. Si bien las dos últimas lecturas que reseñé en el blog no me entusiasmaron demasiado (el tercer recopilatorio de Croqueta y Empanadilla y Los f*cking treinta), me enamoró una historieta suya publicada en la revista Planeta Manga titulada Neko Grl.

De nuevo vía Twitter, mi pareja supo de su tienda virtual, donde, además de ilustraciones a color y de varios accesorios con sus personajes estrella, hay un diario de viaje suyo autoeditado. Como mi pareja vive muy fuerte su adicción por el país del Sol Naciente, escuchando cada semana tropecientos podcast sobre el tema, tardó cero segundos en pasar el artículo por Paypal.

Más allá del monísimo envoltorio con el que llegó a casa el paquete, Oncina vuelve a hacer gala de su sello personal, aunando humor con unos personajes tan tiernos que dormirías abrazados a ellos como si fueran peluches. A lo largo de cuarenta y dos páginas, cuenta las anécdotas que vivió con cuatro amigas recorriendo Corea y Japón, desde las más curiosas hasta las más desafortunadas.

Si bien hay algunas páginas resultan un tanto caóticas de leer, pues cada una está compuesta por un collage de dibujos y fotografías, es una lectura agradable que levanta más de una sonrisa y provoca más de una carcajada. Escuchando y leyendo el testimonio de tanta gente apasionada por el archipiélado del manga, no cabe duda que hay tantos viajes posibles como personas decidan realizarlo.

PD: ¡El libro venía dedicado! :D

Grow: The Art of Koyamori


El provecho que mi pareja le ha sacado a Twitter en apenas un año deja más que claro que durante una década he estado usando mal la red del pajarito. No sólo encuentra buenas ofertas, sino que descubre libros y autores verdaderamente interesantes. Este es el caso de Koyamori, una artista canadiense de ascendencia asiática con un talento exquisito para las acuarelas.

Sus delicadas ilustraciones pueden decantarse tanto por un tono cómico y adorable como por otro más introspectivo y melancólico. Como puede verse sobre estas líneas, la divertida sobrecubierta del libro ha sido invadida hasta su último resquicio por sonrientes y bonachones espíritus redondos como pastelitos mochi.

Si aguzamos la mirada, podremos ver, sin embargo, una figura humana en el centro, con una flor abierta sobre el corazón, perfecta metáfora del título: Grow. La artista muestra su crecimiento personal y profesional a través de casi doscientas láminas en las que los distintos motivos y colores se van sumando, plasmando una suerte de viaje sentimental íntimo y silencioso.

Incertidumbre, fragilidad, miedo, pero también fascinación y felicidad, atraviesan las hojas de este volumen donde la figura femenina vive en armonía con la flora y la fauna real y mitológica. Si bien su estilo bebe principalmente del cómic manga y el arte tradicional oriental, no pasa desapercibida la influencia de Occidente en su mirada y sus pinceles.

Al principio, un turbulento mar rodea a las protagonistas de las ilustraciones, cuyo azul arrastra pálidos pétalos rosados hasta hacerlos desaparecer. Un sol anaranjado hace presencia y, antes de desaparecer, desvirtúa el frío lapizlázuli de las aguas revueltas, que cobran tonos liláceos y amarillos. Es el disparo de salida para que la paleta se libre de la triste monocromía.

Gatos, serpientes, peces, escarabajos, mariposas, brotes que nacen, flores que se abren, vendrán al rescate del horror vacui. Una veces será la línea, otras la mancha, las que roben el cetro al blanco de la página. Hacia el final, un caleidoscopio de colores será el encargado de combatir la pesadumbre y alzarse con la victoria, aceptando más que derrotando sus demonios interiores.

Este recorrido visual tan terapéutico como cautivador consigue lo que pocos libros de ilustraciones han logrado: que lo termine como si de un relato se tratase. No es un recopilatorio de planchas sueltas. Hay unidad de obra, un hilo de Ariadna que te invita a recorrer un laberinto emocional, encandilado por su belleza, sus innumerables detalles, y sus posible significado. Una obra realmente hermosa.

Más sobre Koyamori:

Las películas de Hatsue: Doctor Strange [SPOILER]


Un virtuoso neurocirujano sufre un accidente y las lesiones le dejan temblores en las manos de por vida. Si fuera un episodio de Anatomía de Gray, Callie Torres lo operaría y a seguir dos temporadas más. Pero esto es el universo cinemático de Marvel y el doctor Stephen Strange tendrá que viajar al templo definitivo de las artes místicas en Nepal para curar su mal gracias a los poderes astrales. ¡Casi na'!

En este remoto CAP de la Seguridad Social aprovechan su magia para, además de sanar a tullidos, defender el mundo de amenazas provenientes de otras dimensiones. Mientras Strange está en el templo aprendiendo trucos de magia Borrás muy potentes para rentabilizar la morterada del viaje, un malo maloso con nombre de siesta, Dormammu, aparece en escena.

El Señor de la Dimensión Oscura llega con la sana intención de destruir los sanctums de Hong Kong, Londres y Nueva York (este último, lugar súper místico de toda la vida). La importancia de estos sanctums reside en el fuerte hechizo que comparten, que protege a la Tierra de ataques nigrománticos interdimensionales. Aunque al principio no quiere, Strange acabará uniéndose a la causa para defender el planeta.

Dicho esto con toda la coña que he podido, la película me ha entretenido. No se me ha hecho aburrida ni pesada. Es muy visual. Los efectos especiales recuerdan a Inception e Interstellar. Es una especie de Tigre y Dragón con superhéroes y alteraciones del espacio-tiempo. Las peleas suelen aburrirme pero aquí me han atrapado.

Se ve más fantasiosa que otras, pero no suelta mucho rollo místico. Tampoco se exceden con las bromitas típicas de Marvel. Dosifica bien los chistes, incluyéndolos en momentos acertados. Si la comparo con otras películas de la compañía, y apuntando que Thor me pareció aburría y Iron man 2, un peñazo, la colocaría entre las más entretenidas, después de Los Vengadores y Guardianes de la Galaxia.

Las series de Hatsue: La Cúpula


La cúpula (Under The Dome) es una serie que sabes que va a ir mal, que sabes que es una mierda, pero engancha. No obstante, es una droga de tan mala calidad que llegué a un punto en que no pude más y la abandoné.

Está basada en una novela del genial Stephen King. Su premisa es que un pueblo, Chester's Mills, es aislado del mundo exterior bajo una gigantesca cúpula. ¿Cuál es el origen de la misteriosa barrera? ¿Es posible traspasarla o desintegrarla? ¿Y si no, cómo sobrevivirán, cómo convivirán?

Sin duda, todo auguraba una historia de ciencia ficción muy, muy interesante, que busca interrogarnos sobre la naturaleza del ser humano y su comportamiento en situaciones de aislamiento y tensión. Desgraciadamente, sin saber cómo progresa la novela, cabe decir que la serie no es más que un continuo de decisiones absurdas.

Al igual que sucede con Battlestar Galactica, que sí vi entera y no dejé a medias como esta, se aprecia claramente la visión estadounidense de la sociedad: aun en situaciones de crisis, no se concibe la posibilidad de eliminar la propiedad privada ni abandonar el sistema capitalista.

Y es que por muy jodidos que estén, si Fulanito tiene un suministro ilimitado de agua, consideran que no tiene la obligación de compartirlo con el resto de sus conciudadanos, aún así la espichen todos. Ni siquiera ven mal ni ilógico que haya tiendas vendiendo productos cuando han pasado meses desde que se iniciara el el misterioso sitio de la ciudad.

Tal vez para los hijos de Trump, esto sea lo más normal del mundo, lo más prudentemente alejado de algo posiblemente ¿comunista?, pero a efectos prácticos no es sólo absurdo sino que a nivel de guión es una auténtica soplapollez.

Las películas de Hatsue: La muerte de Luis XIV


La muerte de Luis XIV (La mort de Louis XIV, 2016) es una película francesa del director catalán Albert Serra. No es una película histórica, pues apenas hay referencias. Debido al bajo presupuesto, las casi dos horas transcurren en los aposentos reales. Es una película dura de ver. De no estar en el cine, de haberla visto en casa, la hubiera abandonado.

Y no es porque sea mala, ni mucho menos. Me impresionó, pero se hace difícil de ver por la lentitud con que avanza, por la tensión constante de las escenas. La intención del director es radiografiar la muerte, y en este caso no una muerte cualquiera sino la de Luis XIV, el Rey Sol, siete décadas de reinado que colocaron al reino galo en una posición predominante en Europa.

La película no repasa su biografía, sólo se centra en su lenta evanescencia. Nadie a su alrededor sabe qué hacer ni cómo reaccionar. ¿Cómo asumir la posibilidad de que la figura más importante de Francia desaparezca para siempre? En las actitudes de sus súbditos, se da a entender la imposibilidad de que algo semejante pueda llegar a suceder.

La película sirve también para entender cómo funcionaba la medicina antes, lo chungos que eran los bien llamados matasanos. Cuando se ven ante la tesitura de seccionar un miembro gangrenado, nadie concibe la posibilidad de cortárselo a Su Alteza. Ante la ausencia de soluciones, llegan al extremo de recurrir a un brujo: en caso de no funcionar sus remedios, se le podrá culpar sin problema.

La sensación que me ha quedado es muy buena, que vale muchísimo la pena verla. Es cine experimental pero no de aquél que no te alcanza, que te sobrevuela para señalarte un mamotreto insípido donde explica su complicada semiótica. Son dos horas de visionado nada complaciente pero cuyo impacto merece el esfuerzo. Muy contenta de haberla visto, y muy recomendada.

Las series de Hatsue: Marcella y Doctor Foster



Marcella (2016)

Marcella es una serie policíaca británica concebida y guionizada por Hans Rosenfeldt, creador de la elogiada El puente (2011). Aunque la trama de esta nueva serie está bien, prefiero sin duda la anterior, porque ésta es muy rocambolesca. Tras ser abandonada por su marido, la ex detective vuelve a su antiguo trabajo para retomar un caso que tiene conexiones con ella.

La personalidad de la protagonista es uno de los puntos fuertes. El personaje engancha pese a tener demasiados conflictos internos que conducen a un exceso de subtramas. Como policía, se salta todos los protocolos. Vive en una casa pija y tiene a sus dos hijos metidos en un internado. En tema moda, es muy británica y siempre viste el mismo abrigo trash. Recomendable.



Doctor Foster (2015)

Doctor Foster es una serie de Antena3 venida a más. Es el mismo tipo de dramón pero pasado por el tamiz de la BBC: más calidad, mejor llevado,... llegas a sentirte hasta más intelectual. La doctora Gemma Foster sospecha que su marido la engaña. A aprtir de ahí empieza una trama de suspense que va complicándose cada vez más.

Al principio todo parece muy bien definido, muy blanco y negro, pero a medida que avanza aparecen más y más grises. Los personajes tampoco son planos. En este sentido, resulta interesante y te atrapa. Pero es too much. Llega un momento que resulta inverosímil que puedan sucederle tantas cosas a una misma persona.

*     *     *

Ambas series han sido renovadas para una segunda temporada. Marcella la veré sin duda, pues disfruto de las series policíacas, pero dudo que lo haga con Doctor Foster, pues no sólo no veo por dónde la pueden continuar, sino que considero que ya ha habido culebrón más que suficiente. Ambas se podrán ver en Netflix.

School, poema de Kate Tempest

Poema escogido por Hatsue
Traducción propia


School

We wander into school, happy children;
kind and bright and interested in things.
We don't yet know the horrors of the building.
The hatred it will teach. The boredom will bring.

Soon we'll learn to disappear in public.
We'll learn that getting by is good enough.
We'll learn the way it feels to see injustice,
and shut our mouth in case it comes for us.

We'll learn to never think but copy blindly.
To ally with the mean and keep them near.
We'll learn no to be talented or clever,
and the most important lessons
for success in a career:

How to follow orders when you're bordering
on nausea and you're bored and
insecure and dwarfed by fear.



Escuela

Entramos en la escuela como niños felices:
inocentes y alegres y apasionados por todo.
No conocemos todavía los horrores del edificio.
El odio que nos enseñará. El aburrimiento que traerá.

Pronto aprenderemos a desaparecer en público.
Aprenderemos a conformarnos con salir adelante.
Aprenderemos lo que se siente al contemplar la injusticia,
y a cerrar el pico para que no vengan tras nosotros.

Aprenderemos a no pensar, a copiar ciegamente.
A aliarnos con los mezquinos y a mantenerlos cerca.
Aprenderemos a no ser talentosos ni ingeniosos,
así como las lecciones más importantes
para triunfar profesionalmente:

Cómo seguir órdenes cuando estás al borde
de la náusea y te sientes hastiado y
inseguro y encogido por el miedo.


Las lecturas de Hatsue: Canadá, Madres arrepentidas y Veil

Mi pareja lee mucho y a velocidades estelares. Muchas de sus lecturas yo nunca las empezaré porque me veo incapaz; otras, tal vez, tardarán años en llegar al principio de mi lista de pendientes. He intentado recoger su opinión en estas microcríticas.



Ficción
Canadá de Richard Ford

Richard Ford representa mi idea del escritor americano tradicional, y americano no únicamente en el sentido estadounidense, sino como encarnación del nuevo continente, de su visión del mundo y de su modo de encarar la vida. Es un Clint Eastwood de la literatura, maestro de una sensibilidad que impacta con una dureza a la que estamos desacostumbrados.

Sin querer destripar nada, pese a que en su primera página ya se explica todo lo que sucede, Canadá es una road-novel (si se permite transportar el término cinematográfico) de las cosas cotidianas, un relato de la vida en el nuevo mundo. La historia se divide en dos partes: una primera, familiar, coral; y una segunda, protagónica, individual.

Su lectura me fascinó. Se trata de un libro magnífico, transmisor de una melancolía tan perturbadora como emocionante. Se ha colocado entre mis favoritos y lo recomiendo encarecidamente.



Ensayo
Madres arrepentidas de Orna Donath

Madres arrepentidas: una mirada radical a la maternidad y sus falacias sociales es el título completo de este ensayo de la socióloga israelí Orna Donath. Después de su investigación postdoctoral de cuatro años acerca del tema, Donath hace este análisis personal con testimonios reales de madres que, por presiones sociales, decidieron tener hijos.

Es una lectura amena, nada pesada, que ayuda a eliminar el tabú acerca de las mujeres a quienes la maternidad no les ha colmado. En general, lo recomiendo, aunque me hubiera gustado un estudio más internacional y menos centrado en un único país, es este caso, Israel, donde la presión debe ser mucho mayor. Al igual que el anterior, recomendado.



Cómic
Veil de Greg Rucka y Toni Fejzula

No me suelen gustar los cómics estadounidenses de superhéroes o fantasía, pero Veil me pareció diferente, con un enfoque más adulto sin llegar a ser truculento o excesivamente gore. Greg Rucka no escribe un guión extraordinario pero sí una historia solvente que, cuando termina, demanda una continuación.

Todo empieza cuando una chica despierta rodeada de ratas en el suelo de una estación abandonada del metro de Nueva York. No recuerda quién es... ni qué es. Diferentes personajes se ofrecerán a ayudarla con la intención de aprovecharse de ella y controlarla. Sin saber en quién confiar, intentará recuperar la memoria para saber cuál es su verdadera misión.

Mi principal reclamo fue el dibujo del belgradense Toni Fejzula, que me encantó. Hacia el final, su arte se resiente, pero hay una explicación. Pude hablar con él durante una firma de tebeos y le pregunté por ello. Me contestó que le habían presionado con la entrega, obligándole a contratar a un ayudante para el color que no lo aplicó como él esperaba.

De haber una segunda parte, la intención del ilustrador es exigir un periodo de tiempo más dilatado para poder encargarse de todas las páginas por igual y poder controlar la calidad del resultado final. Esperemos que pueda darse esa oportunidad porque me quedé con ganas de más. Vamos, si no en papel, como mínimo que le saquen una serie en Netflix.

Las series de Hatsue: El Puente (Broen)


El puente es una serie policiaca sueco-danesa creada y escrita por Hans Rosenfeldt, y dirigida por Henrik Georgsson. La serie se estrenó en otoño de 2011. Aunque la tercera temporada se estrenó en septiembre de 2015, en Netflix sólo están las dos primeras.

Tras la aparición de una persona asesinada en el Puente de Øresund, que une Suecia y Dinamarca, se inicia una investigación conjunta entre ambos países. La detective Saga Norén (Sofia Helin) de la comisaría de Malmö y el detective Martin Rohde (Kim Bodnia) de Copenhagen son los encargados de llevar el caso.

Ambos personajes son rarísimos pero muy carismáticos, alejados de los clichés estadounidenses. Él rompe el molde del policía súper macho y hace gala de una personalidad abierta y afable. Ella, en cambio, sufre síndrome de Asperger y es incapaz de sentir empatía por los demás (es un Sheldon a lo bestia).

Su relación es hilarante, pues él siempre procura ser amable, mientras que ella se mantiene tajante en sus respuestas. Cabe avisar que el humor de la serie es muy nórdico, repleto de silencios incómodos, y puede no gustar a todo el mundo. Personalmente, me enganchó desde el principio tanto por los protagonistas y la comicidad de sus desencuentros como por el suspense de la trama.

Desgraciadamente, tras lo sucedido al final de la segunda temporada, es probable que no continúe viéndola. Pero no me arrepiento de haberla visto porque la he disfrutado mucho. Quién sabe, a lo mejor la tercera me sorprende y vuelvo a engancharme a ella como una morfinómana al opio.

PD: En 2013 empezó a emitirse el remake estadounidense, donde una policía de El Paso (Texas) y a un policía de Juárez (México) deben colaborar para resolver un homocidio en el puente que comunica las dos ciudades.

Las lecturas de Hatsue: Harry Potter y el legado maldito, La sociedad del cansancio y Manabé Shima

Mi pareja lee a velocidad crucero, con un hambre calagurritana. Es una biblióvora con todas las letras. Me parecía una pena que sus lecturas, muchas de las cuales yo nunca empezaré, se perdiesen. He intentado recoger su opinión en estas microcríticas.



Ficción
 Harry Potter y el legado maldito de J.K. Rowling

Este libro no es una novela, sino que es el guión de la obra de teatro que se ha representado en los escenarios londinenses. La historia ha sido escrita por J.K. Rowling, Jack Thorne y John Tiffany. Esta última historia del mago más famoso de Hogwarts es, desgraciadamente, un fan-fiction con ínfulas. No sigue el cánon y su trama de primero de la ESO es imperdonable, llena de niños resabiados insoportables. Puestos a hacer un fan-fiction, por lo menos se podrían haber enrollado dos tíos.



Ensayo
La sociedad del cansancio de Byung-Chul Han

El filósofo surcoreano Byung-Chul Han analiza en este libro superventas cómo "el exceso de positividad" de la sociedad actual está conduciendo a lo que él denomina "una sociedad del cansancio" llena de "individuos agotados, fracasados y depresivos". Si antes recibíamos la obligación externa de trabajar, ahora la hemos interiorizado y somos nosotros mismos quienes nos sentimos culpables si no somos productivos, anulando los momentos de ocio en los que podemos dar rienda suelta a nuestro pensamiento e imaginación.

Pese a su brevedad (ochenta páginas), es un texto difícil, cuya lectura debe realizarse de manera muy atenta. Aunque se puede entrar en él sin conocimientos filosóficos, tener una formación previa resulta de mucha ayuda, ya que hace muchas referencias a los trabajos de Hegel y Hannah Arendt. Está especialmente recomendado para todos aquellos que quieren entender mejor el modo en que vivimos, especialmente aquéllos que viven el día a día completamente estresados.



Cómic
Manabé Shima de Florence Chavouet

Este cómic no tiene trama. Son las anotaciones ilustradas de un autor francés durante su estancia en la isla Manabe al sur de Japón. No me suelen gustar los diarios de viaje pero éste me encantó. Es precioso. Los amantes de la cultura nipona lo disfrutarán tanto que sus ganas por viajar (o volver) al país se desatarán de nuevo. Como un antropólogo de vacaciones, Chavouet explica los pequeños detalles de la cotidianidad de la pequeña isla de 1,5km2, con poco maś de trescientos habitantes. Me gusta que no trate de nada en concreto. Sientes el relax, la quietud. Es una calma ilusionante, una lectura agradablemente feliz para resarcirse de los dos libros anteriores.

Mi panadería en Brooklyn de Gustavo Ron hace una masa que parece m...


Aningunsitio: Tenemos hoy con nosotros a nuestra corresponsal de guerra, Hatsue Takanawa.
Hatsue Takanawa: Hola.
A: Dinos, ¿a dónde has ido esta vez?
H: Al cine, a ver Mi panadería en Brooklyn.
A: ¿Y qué tal?
H: Horrible, nefanda.
A: ¿De verdad?
H: Sí, el cartel promocional ya daba pistas pero yo sabía que debía estar ahí, y fue mucho peor. Por decirte que es una peli española disfrazada de peli chupiguay estadounidense.
A: Buf, menudo combo. ¿Y de qué va?
H: El guión no tiene ni pies ni cabeza. Son dos primas que han sido criadas por su tía, quien tras morir les deja en herencia su panadería.
A: ¿En Brooklyn?
H: Eres un genio. El tema está en que ambas tienen ideas muy distintas de cómo continuar el negocio. Una quiere que se mantenga con el aire viejuno, clásico, que ha tenido la tienda toda la vida; la otra pretende modernizarla. Lo absurdo es que la prima que quiere mantener el estilo vintage no tiene ni idea de hornear y tira de congelados.
A: Vamos, que quiere una boulangerie barcelonesa.
H: Exacto. En cambio, la que quiere renovarla sí que sabe. Además, dirige un programa en la televisión de recetas de cocina.
A: Ah, que tiene un programa como Arguiñano y sale en la tele.
H: No. Ella no presenta. El presentador es un tipo latino que no tiene ni idea y acaba ella siempre preparándolo todo.
A: Ya veo, un sistema de contratación muy eficiente. Se nota claramente la influencia española.
H: En estas, unos de un banco quieren quedarse con el negocio. Así que envían a un guapito a negociar, que acabará volviéndose bueno, pero no su jefe, que es un malo de tebeo, de esos que fuman puro y comen langosta. Pues resulta que la prima torpe, la que no sabe cocinar, empieza a salir con el intermediario. O sea, vienen, le dicen que les van a quitar la panadería y ella se prenda de él. Muy lógico.  Cuando el tipo se presenta a la cita, viene con traje, y ella le dice que así no puede ir. Así que lo viste de hipster; así, tal cual, sin venir a cuento.
A: Impresionante.
H: Hay un segundo romance entre la otra prima y el cocinero, que aún tiene algo de gracia pero tampoco salva la película. Si algo tiene de bueno es que me han dado ganar de viajar a Brooklyn. Las imágenes que se muestran son preciosas.
A: Vaya, otro viaje...
H: Entretanto, aparece un amigo polaco pagafantas de la prima torpe, que pasaba por allí y, vete a saber cómo, tiene como mejor colega a un ruso que hace y vende drogas a lo Breaking Bad. El pringao este empieza un tercer romance (a todas, todas innecesario) con la decoradora de la panadería, pues quieren reformarla.
A: Creo que me estoy perdiendo.
H: Tranquilo, tampoco querrás encontrarte. Yo estuve por irme pero me quedé por las imágenes de Nueva York y porque me dije, para 90 minutos, me quedo. Pues la decoradora es italiana y le dice al friki polaco que en su país los hombres deben ser conquistatores, seducir a las mujeres. Él pelagatos se pone a buscar en internet y sólo encuentra cosas de nazis y fascistas, y le pregunta a ella si eso es lo que quiere. Esto ya es de un absurdo subido.
A: Sí, sí.
H: Bueno, al final los del banco les quitan la panadería pero resulta que se descubre que la esposa de Al Capone había ido allí a comer canoli, así que la declaran BCIL...
A: ¿La declaran imbécil?
H: No, BCIL, Bien Cultural de Interés Local.
A: Ah, vale, cosas tuyas de museología...
H: Pues como es BCIL el banco debe conservarla tal como está. Mientras, ellas se han colado en la panadería y están haciendo una fiesta okupa. Aquí ya no controlaba demasiado porque me estaba durmiendo pero el del banco les dice que han ganado y ellas súper contentas, cosa que no entiendo porque el negocio es del banco. El banquero no tiene por qué devolvérselo, puede venderle la tienda a otra, pero en fin... Hay otra historia del intermediario, que le confiesa a la prima torpe que antes de ser banquero había querido ser escritor y había viajado a España siguiendo los pasos de Hemingway. Escribió una novela pero, como veía su sueño muy difícil, la enterró en un patio andaluz de Pamplona.
A: ¿Un patio andaluz de Pamplona?
H: Sí. Ya digo, ni pies ni cabeza.
A: Bueno, ¿y eso es el final, o cómo acaba?
H: No sé, me fui.
A: ¿Cómo? ¿Pero no decías que te habías quedado por las imágenes de Nueva York?
H: Sí, pero una tiene un límite. Y cuando ya vi que lo de la panadería quedaba medio solucionado, pues...
A: O sea, ¿me acabas de soltar un rollazo de tomo y lomo y al final no has visto la película entera? ¿Pero qué clase de crítica de mierda es esta?
H: Pues eso, una crítica al nivel de la película.
A: Despedida.
H: Me da igual. Tampoco me pagabas nada.