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La Vega Grill, restaurante de comida latina en Sabadell


Carrer Sant Pere, 32

La Vega Grill no es un restaurante de comida vegana. Pese al nombre, y pese a que anteriormente el local lo ocupase una hamburguesería vegetariana, se trata de un restaurante de comida latina, que abrió las puertas de su primer local en Barcelona en 2014, e inauguró su segunda sede en 2019 en Sabadell. Lo conocía de Just Eat, aunque creo que nunca he pedido.

El establecimiento es prácticamente un pasillo, con mesas altas y taburetes. Los baños están limpios. De las paredes cuelgan unas pocos fotos y decoraciones de estilo rockero. La calle Sant Pere es peatonal, y en el exterior tienen mesas bajas con sillas y estufas. Ahora mismo, en el solar aledaño están levantando un edificio. No sé cuán ruidoso será entre semana, pero el domingo se estaba muy tranquilo.

Probamos el sancocho, que no está en la carta, pero sí en un tablón junto a la puerta. He comprobado que lo puedes pedir a domicilio a través de Just Eat. El sancocho es un cocido, pero con maíz, zanahoria, yuca, espinazo de ternera, pollo, plátano y cilantro. Según Wikipedia, también lleva ñame, cebolla, ajo, orégano, papa, apio, ocumo, calabaza, repollo y taro.

Pese al cilantro, del que no soy muy amigo, entraba que era una delicia. Cada plato de sancocho cuesta 12€, pero es contundente. Viene acompañado con una arepa con queso por si te queda un hueco. Lo acompañamos con una empanada de pabellón (rellenas de carne mechada, frijoles negros, plátano y queso) y un litro de papelón (jugo de caña de azúcar con agua y limón).

Cuando terminamos, estábamos más que saciados. Podríamos haber prescindido de la empanada y haber tomado solo agua. Aunque la gula es la gula, pude contenerme y no pedir uno de los tres pasteles que tienen de postre. Aunque tienen muchos platos venezolanos, incluyendo los tequeños y las arepas, también hay hamburguesas y milanesas, además de zumos.

Los camareros fueron amables, y, si bien sólo estábamos nosotros y otra pareja, no nos sentimos que nos metieran prisa quitándonos platos o preguntándonos cada dos por tres. No sé si en caso de tener prisa, el servicio acelera, o es igual de tranquilo. Personalmente, ese día estuvieron geniales, y lo más seguro es que repitamos para tachar platos de la carta.1

Más información:

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1 Adjunto la cuenta (los precios están con IVA): Jarra de un litro de papelón (10€); empanada pabellón XL (4,90€); dos raciones de sancocho (12€ cada uno); cortado (1,4€). Total: 40,30€.

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Dakidaya, restaurante japonés de cocina fusión en Sant Cugat del Vallès

Calle Sabadell 9, Sant Cugat

Lo mejor de Dakidaya es su nombre, sin duda alguna. ¿Qué mejor bautizo para un restaurante de cocina fusión? El concepto no es realmente nuevo, pues viene a ser la idea de la cadena Izakaya, o el Kimbo de Sabadell, ambos con mínimo cuatro años a sus espaldas. Dakidaya, sin embargo, es más joven, y abrió sus puertas en Sant Cugat en 2016. El servicio es muy atento, aunque cuando se llena es un poco agobiante dadas las pequeñas dimensiones del establecimiento.

Nos atendió un chico muy amable que dispuesto a solventar cualquier pregunta que pudiéramos tener, además de darnos buenas recomendaciones. Entre las cosas que nos explicó estaba el tema del pedido, en el que han querido ser originales. Yo no soy muy amigo de este tipo de inventos, pero ellos han buscado este toque diferencial. Para pedir rellenas una tabla de madera con palitos, como si se tratase de un "Hundir la flota"; a mi parecer, una complicación innecesaria.

Tabla para marcar qué platos deseas

Dividen los platos en tres apartados en orden de servicio: entrantes, sushi y sashimi, y carnes y pescados. De entrantes pedimos karaage y onsen tamago foie. El karaage es típico en cualquier restaurante japonés. Se trata, generalmente, de pollo rebozado y, en este caso, estaba demasiado aceitoso. También venía con calamar, que estaba mejor. El onsen tamago era huevo escalfado en un caldo con foie. No lo habíamos probado antes y estaba delicioso.

Karaage de pollo y calamar
Onsen Tamago Foie

El tataki de atún lo tienen en la sección de shushi y sashimi, aunque luego en la cuenta aparece apuntado como entrante. La carne del atún se veía muy oscura, seguramente debido al marinado en albahaca. Nos gustó. Seguimos con futomaki soft shell (cangrejo, aguacate, masago y huevas de salmón) y uramaki crazy roll (langostino, crema de queso, salmón, cebolla caramelizada y salsa de anguila). Aunque no me apasionan este tipo de platos, mi pareja los disfrutó mucho.

Tataki de atún

Futomaki soft shell

Uramaki crazy roll

En este punto, y bebiendo únicamente agua, estábamos a tope. Quedaba el meloso de cerdo, un estofado de carrillera con salsa teriyaki realmente sabroso, que hubiera disfrutado más de no estar tan lleno. Mi pareja cerró la comanda con un café, al que le dio su visto bueno. El total fueron 56,30€ (en un primer momento creímos que eran 66 por un problema al leer la cuenta y casi nos da un telele). Puedo decir que cenamos bien, pero que no repetiríamos.

Meloso de cerdo

Más información:

Curiosidad:
  • Me preguntaba qué querían decir los dos kanji de la tarjeta de visita del restaurante, pues ya hubiera sido la repera que hubieran dado con dos ideogramas que se ajustaran al ingenioso nombre de "Dakidaya". 融合, leído yuugou, significa "fusión", literalmente. No sé si realmente se utiliza para referirse a la cocina fusión, pues todas las palabras que he encontrado con ambos símbolos hacen referencia a la fusión nuclear. Para este tipo de cocina, y de acuerdo con Wikipedia, el término nipón es 多国籍料理, leído takokuseki ryouri, comida plurinacional.


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* Cuenta: Karaage (6,95€) Onsen tamago foie (8,95€) Tataki de atún (8,95€) Futomaki soft shell (7,95€) Uramaki crazy roll (8,95€) Meloso de cerdo (8,95€) dos aguas (1,95€ cada una) y un cortado (1,70€).

Pizza Klam, pizzería a domicilio en Sabadell

Carrer del Marquès de Comillas, 27

El viernes nos apetecía probar algun local donde no hubiéramos encargado todavía, así que telefoneamos a Pizza Klam, que queda cerca de casa y te descuentan un euro por pizza si vas a recogerlas. A diferencia de Ofame o Roman Pizza, no venden tamaño pequeño pero sí familiar. La mediana es dos centímetros más grande que la de Roman Pizza.

LocalTamañoPrecio
Roman PizzaPequeña (24cm)8,90€
Mediana (32cm)12,80€
FamiliarNo tiene
OfamePequeña8,90€
Mediana12,90€
FamiliarNo tiene
Pizza KlamPequeñaNo tiene
Mediana (34cm)12,95€
Familiar18,95€

Tienen dos categorías de pizzas: las Especialidades a 12,95€ y las Premium a 14,95€. Estas últimas incluyen ingredientes tan exclusivos como el salmón y jamón ibérico. Nosotros no quisimos darnos ínfulas y nos conformamos con dos Especialidades: la clásica Cuatro quesos y la Pazzo, que es de carne. Desde luego, son generosos y no racanean con las cantidades.

Desgraciadamente, el problema es que son muy aceitosas. ¡Hasta la 4 quesos chorreaba! En la Pazzo toda la grasa de la panceta, la porchetta y el pepperoni había hecho fuerte común y había invadido como chapapote todo el lateral de la caja, que nos dejó pringada la mesa. Las pizzas brillaban como la cara de un bailarín en la gala de Fin de Año de Televisión Española.

La de queso nos pareció bastante insípida. Ni la base ni los ingredientes destacaban especialmente. La de carne estaba muy salada, y nos resultó muy pesada de comer. Creo que si quieres engullir hasta hartarte, Pizza Klam es la solución ideal, pues las cargan abundantemente y son más baratos que las de la competencia si vas a recogerlas. Nosotros no creo que repitamos.

Pizza cuatro quesos. Ingredientes: tomate, parmesano,
gorgonzola, emmental y mozzarella

Pizza Pazzo. Ingedientes: beicon, porchetta,
pepperoni y mozzarella

También venden ensaladas, alitas de pollos, patatas fritas, pasta, lasaña, risotto y helados. De bebidas hay agua, refrescos, cerveza, y hasta vino y lambrusco. Ofertan varios menús con los el pedido sale aún más económico. Se puede encargar por teléfono u online desde la web. Abren a las 19:30, pero las primeras pizzas no las están listas hasta las 20:00.

Más información:
  • Horario: De martes a domingo, de 19:30 a 23:30. Los lunes está cerrado.
  • Teléfono: 93 725 01 60  /  93 726 29 20
  • Web: http://www.pizzaklam.com (¡Ojo a su página! La empresa que la diseñó debe estar ahora mismo quemándose en el infierno por el pecado nefando que cometieron. El fotógrafo se lleva la palma, porque consiguió que absolutamente todas las pizzas se vean incomestibles. Entre sus anteriores logros destaca el haber sido retratista de bocatas de chope y pinchos de tortilla para bares y tascas lúgubres de toda la geografía española.)

Tlaxcal, restaurante mexicano de tacos en Barcelona

Carrer del Comerç, 27

Tras ver la exposición de Saul Leiter en Foto Colectania, fuimos al Tlaxcal, un restaurante mexicano cuyo nombre no sé si me resulta más difícil escribir o pronunciar. Íbamos con reserva del día anterior. Eran las 20:00 y acababan de abrir. No sé si tiene mucho éxito, o pequé de tímido por no preguntar, pero la reserva nos la habían hecho en una mesa alta con taburete. No estuve mal, pero desde luego estoy más cómodo cuando los pies me llegan al suelo.

El local es luminoso y el servicio bueno. Estábamos dudando y el camarero nos dio un par de recomendaciones muy acertadas. Pedimos para beber un agua de Jamaica y un margarita de tamarindo. Tanto el agua como el cócter estaban muy bueno, aunque el margarita tenía tanto hielo que parecía un granizado. Tomarlo con pajita fue todo un reto.

Interior del restaurante Tlaxcal

De entrante pedimos un guacamole con chicharrones y una sopa de tortilla. Yo creía que los chicharrones eran como los morros de cerdo, pero eran más como unas cortezas gigantes que venían a sustituir a los nachos o totopos. Estuvo bien pero no repetiría. El guacamole era bueno me no espectacular, y me gustan más los nachos que los chicharrones. La sopa de tortilla estaba también sabrosa, pero me pareció una cantidad muy escasa (apenas un tarro pequeño) para su precio.

Luego llegaron los tacos, y eso fue otro cantar. Los de pescado los habíamos pedido por curiosidad, pero nos parecieron muy buenos. Era pescado rebozado, de ese pescado sin espinas que acaba sabiendo a pollo, al pollo de cadena industrial que no sabe a nada. Y esas son las virtudes que disfruto en un pescado: que no me amenace con sus afiladas espinas y que no me ahogue con su sabor a mar. La textura del reboza era fantástica y no estaba nada aceitoso, sino muy ligero.

Los tacos de lengua, recomendación del camarero, estaban tremendos. Tenía una textura parecida al hígado, pero su sabor era menos fuerte y se asemejaba más a un trozo de carne. Entrana maravillosamente garganta abajo. Con los tacos, sirven una tabla con cebolla pochada, lima, y tres salsas con tres niveles de picantes: la primera muy suave, y la tercera más traicionera. Aunque pensé que no me llenaría, acabé hasta arriba.



Desgraciadamente, siempre queda la dura decisión del postre. No hubiera debido, pero el pastel a las tres leches de la carta me estuvo haciendo ojitos hasta que claudiqué. Un bizcocho en una bañera de néctar materno cual Cleopatra con una vistosa corona de fresas hizo sonar las cornetas celestiales en mi boca y la danza de la muerte en mi estómago. Delicioso, pero hay que saber parar, hay saber ponerse un tope, porque hasta la gracia de Dios hace daño.

No es un sitio barato, pero salimos satisfechos. La desilusión de los entrantes se esfumó con los siguientes platos. El servicio fue muy atento y simpático. Tal vez fueron excesivamente raudos en retirar los platos, pero luego pudimos estar una buena media hora charlando tras terminar. El monto total fueron 54,80€*. La próxima vez, esquivaremos los primeros e iremos directamente a por los tacos. Si vais, no os neguéis el placer de pediros unos tacos de lengua. Para relamerse.

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* Guacamole y chicharrón 9,70€; sopa de tortilla 7,50€; tacos de pescado 9,50€; tacos de lengua 9,50€; agua de Jamaica 3,10€; margarita de tamarindo 7,00€; agua 2,40€; pastel a las tres leches 6,10€.


Tasmango Dessert, postres hongkoneses en Barcelona para combatir el calor

Ronda Sant Pere, 64

Recientemente, descubrimos un local donde disfrutar de una gran variedad de deliciosos postres made in Hong Kong. Está en el llamado "Triángulo Friki" de Barcelona, situado en los alrededores de Arco de Triunfo, donde se reproducen a sus anchas las tiendas de cómics, de juegos de rol y de coleccionismo.

Hay gran cantidad de comercios que importan merchandising japonés, desde figuras de anime a peluches. Impulsado por esta fiebre otaku, o en paralelo a ella, se han multiplicado los establecimientos orientales, desde restaurantes y supermercados a centros de manicura. En este popurrí se ubica Tasmango Postres.

Las dos veces que hemos ido (por la tarde y por la noche), estuvimos muy a gusto. Es un sitio cómodo, luminoso, silencioso y con aire acondicionado. Tiene una decoración sencilla pero cuidada, con diferentes tipos de asientos y mesas. En su carta ofrecen muchos postres, a cada cual más apetecible: zumos, pasteles, helados, fruta,...

Plano sagital de banji de fresa, ¡ñam!

El único nombre que recuerdo es el del banji, un cruce entre un mochi japonés y un ravioli gigante. En su interior, lleva una pieza de fruta (fresa o mango) y nata. Cabe apuntar que la nata no es la de aquí, pues tiene un dulzor más suave y atenuado que me recuerda mucho a los pasteles que probé en Japón. Puedes comer más de un banji que no te vas a sentir empalagado.

Si tuviera que dar una idea general, me centraría en la fruta y en la leche. Entre las frutas, están el mango, el plátano, el melón, la sandía, la fresa, la naranja o el lichi. La leche la pueden servir tal cual o en forma de lo que llaman "batido de nieve", es decir, con hielo picado. Combinando estos dos ingredientes, crean la mayoría de platos

Helado Mienmien de leche con gelatina

Otros complementos son el arroz glutinoso, la gelatina, el helado o la tapioca (unas bolitas oscuras de fécula de raíz de mandioca que tienen una textura esponjosa y que se han puesto de moda con los tés de burbujas). Los zumos son grandes, y vienen en jarras con mucho hielo. Tasmango es el oasis ideal donde refugiarse de las altas temperaturas veraniegas.

Cada plato cuesta alrededor de unos cinco euros, pero te deja saciado. Lo mejor es que, al no ser tan dulces como los postres españoles, no te provocan sed. Dado lo buenos que están, lo originales que resultan y lo mucho que ayudan a olvidar la ola de calor que estamos viviendo, está claro que repetiremos.

Banji de fresa, macedonia con leche y postre de batido de nieve con tapioca, lichis, plátanos, melón y mango

Más información:


Mexicalito, restaurante mexicano en Sabadell

entrada del restaurante mexicalito en sabadell, con dos adornos con forma de cactus en la entrada, una ventana grande a la derecha de la puerta y un cartel negro tipo pizarra a la derecha con las especialidades del establecimiento
Plaça Major 54, Sabadell

Qué sol más radiante hacía el día que fuimos a probar el nuevo restaurante mexicano abierto en el centro de Sabadell. Fuimos al mediodía sin reserva y, como era de prever en un establecimiento que acaban de abrir, tuvimos suerte de que tuvieran una mesa para dos. Desgraciadamente, nos tocó en el piso de abajo, en la penumbra.

Eran las dos y parecía que estuviéramos cenando a las siete de la tarde. Creo que, de haber ido de noche, hubiera sido muy agradable. Pero en un día tan soleado, fue un bajón. Hasta costaba leer la carta, un cartón con la silueta de una calavera mexicana en el que los ingredientes de los platos estaban bien detallados pero que carecía de indicaciones sobre cuán picante era cada uno.

interior de la planta baja del local, en penumbra pero alumbrado en el techo con bombillas de colores. Hay decoraciones mexicanas en las paredes de piedra
El interior de la planta baja es muy oscuro.

Los camareros estuvieron muy atentos y rápidos. Parecía que estuviéramos en un chino. Pero era algo también esperable. Recién estrenado, con todos los clientes queriendo visitarlo, hay más estrés porque falta rodaje. No obstante, lo cierto es que entre la penumbra y la agitación del personal no acabamos de relajarnos.

Digamos que todo lo dicho es circunstancial, que no es lo esencial aunque forme parte inseparable de la experiencia. Lo importante es la comida. Hay tacos, burritos, enchiladas, totopos. guacamole, tostas con ceviche, alitas de pollo, brasa (picantón, churrasco, solomillo, chuletón, dorada), sopa de tomate y un par de ensaladas. Ofrecen varias cervezas mexicanas, vinos y cócteles.

foto de plato de totopos pollos hermanos. Son totopos con tinga de pollo, queso, salsa cheddar, guacamole, mole y rodajas de jalapeño
Totopos Pollos Hermanos

Pedimos los totopos "Pollos Hermanos", suponemos que bautizados por la serie Breaking Bad. Llevaban tinga de pollo, queso, salsa cheddar, guacamole, mole (salsa picante) y rodajas de jalapeño (pimiento verde picante). Estaban buenos aunque el totopo era de bolsa y se rompía, a diferencia de los de El Burrito Tertuliano, que saben artesanales y son más consistentes.

Pese al punto negativo de los endebles triángulos de tortilla de maíz, cabe decir que estaban muy crujientes y no reblandecidos por la salsa. El sabor era suave pero fueron agradables de comer. Eso sí, mis favoritos siguen siendo los del Bernie's de Barcelona, aunque esos ya se enmarcan más en la gastronomía Tex-Mex, cuyos sabores suelen ser más fuertes y grasos.

Enchilada con salsa roja y queso oaxaca

El camarero ya nos indicó que todo eran platos pequeños, así que nos convenció para añadir un plato de enchiladas, en el que vienen tres, a nuestro pedido. Para nosotros no hubiera hecho falta, aunque no voy a negar que el plato que nos dejó más lleno fue el de totopos. Las enchiladas eran de carne de cerdo con queso oaxaca fundido.

A mí no me entusiasmaron. La salsa de tomate me sabía a tomate triturado de bote. Y el relleno tampoco me pareció muy gustoso. En general, encontramos los platos faltos de sabor. En la misma línea, los tacos nos resultaron insípidos. En el Machito o el Chido One, y hasta en el Tamarindo, de Barcelona el paladar está despierto. En el Mexicalito se queda roque.

Tacos de suadero con carne de ternera macerada en leche, lima y ajo, salteada en su jugo con carne criolla
Tacos de suadero

Taco de cochinita pibil con carne de cerdo deshilachada rustida previamente, macerada en zumo de naranja y achiote
Taco de cochinita pibil

Tacos de suadero: "carne de ternera macerada en leche, lima y ajo, salteada en su jugo con carne criolla". Tacos de cochinita pibil: "carne de cerdo deshilachada, rustida previamente y macerada en zumo de naranja y achiote". Se te hace la boca agua con sólo leerlo. Pero luego te lo llevas a los dientes y... saben igual.

Vienen en raciones de dos, e hicimos cata cruzada. Y no es que sean tan insípidos y sepan a pollo de súper, es que yo sólo recuerdo el sabor de la tortilla de maíz. Mi pareja que es más aficionada, decía que a la cochinita pibil no le notaba el toque a naranja por ningún lado. Y otra cosa, que no es sólo del Mexicalito sino de otros muchos: por diez euros, pongan también arroz.

Flan de maíz o elote con una bola de helado de crema de queso
Flan de elote (maíz) con helado de crema de queso
Al final, lo que más disfrutamos fueron el entrante de nachos y el postre, cuyo nombre llevaba a confusión. No se le puede llamar "flan de queso y elote" cuando el flan es de maíz; de crema de queso es la bola de helado que lo acompañan. Pero, bueno, aparte de mi pequeño cabreo lingüístico, delicioso; un postre casero muy sabroso al que nada tengo que objetar.

Para lo bien que nos pintaba el local, fue una pequeña decepción. Tal vez volvamos a ir cuando se haya relajado un poco todo para ver qué tal. Otra opción en Sabadell es el Panchito (Jardí, 36), que es de una cadena pero que no está mal y es más barato que este. La comida en el Mexicalito salió por 52,20€*.

Más información:

Otras reseñas de restaurantes mexicanos:
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* Totopos Pollos Hermanos (11,50€) Enchiladas (ración de 3 unidades por 9,20€) Tacos de cochinita pibil (dos tacos, 9,20€) Tacos de suadero (dos tacos, 9,80€)  Flan casero de maíz (6,50€) Cerveza mexicana Sol (3,50€) Nestea (2,50€) El IVA está incluido.

Addis Abeba, restaurante etíope en Barcelona

Vallespir, 44

Cuando quedas con amigos después de mucho tiempo para comer a las dos del mediodía y la velada se alarga hasta las once de la noche en un restaurante etíope junto a un pequeño milagro: sábado noche sin reserva en Barcelona, y bingo. El local estaba a reventar y hacía un calor digno del país.

Interior del restaurante

Nos atendieron bien y relativamente rápido, pues hay que contar con que llegamos sin reserva, nos tuvieron que conseguir mesa y el local estaba ple de gom a gom, llenísimo. Si elegimos este local y no otro fue gracias a la búsqueda de un vegetariano cerca del piso de mi amiga con Google Maps.

Ninguno lo conocíamos y la experiencia resultó muy divertida. El problema fue el mencionado: llegar sin avisar, tiempo de espera, mala coordinación en el grupo de amigos y plantarnos ante la comida a las once de la noche con un hambre de lobo a dieta de puré de manzana.

Carta del Addid Abeba.
Haz clic para ampliar.

La gracia de este restaurante es que ofrece platos combinados para grupos que constan de una base, que es una especie de crep, sobre la cual sirven las distintas raciones: lentejas, patatas con cebolla, verduras, calabaza, queso fresco, ensalada,... y carne.

Hay opciones vegetarianas pero sirven pollo y ternera. Lo apunto para todos aquellos que parece que les da un tabardillo cuando oyen que no hay carne. Pero la chicha no es lo que destaca. No está mal pero la sirven muy especiada, y no supera el sabor de las lentejas o las patatas.

Mesob, mesa para comer.

Traen la comida en una enorme bandeja cóncava que colocan sobre una mesa de paja que parece un taburete, llamada mesob. En la foto no se ve, pero el mesob tiene una tapa para mantener el plato caliente y, supongo, lejos de las moscas.

Pues imaginaos a todos alrededor de ese taburete, bien apretados y juntitos. Siete horas sin comer. Atacamos el plato comunal de un modo salvaje. ¿Riesgo de clavarnos los tenedores? Ninguno, porque en el Addis Abeba se come con las manos. Agarras un trozo de la crep gigante y pillas con ella lo que puedas.

Fue grotesco. Hicimos dos rondas (el máximo de comensales para cada plato es tres y nosotros éramos el doble) y hasta la segunda no supe que el combinado incluía patatas. En el primero, ni las vi, ni las olí. A una de las amigas se le revolvió el estómago al vernos devorarlo como cerdos.

Tuve que suplicar que me dejaran tomar la foto
antes de que se abalanzaran sobre el mesob.

El problema está en que, cuando empiezas con los bordes de la crep, bien, pero cuando se acaba el extrarradio y hay que atacar el centro, sólo queda crep empapada de salsa y aceite. No sé si porque éramos seis y el plato era para tres, o porque la crep era escasa, pero nos faltaron esquinas.

Apunto para los delicados de estómago como yo, que la carne es picante. No mucho pero lo justo para que te recuerde que no deberías ni haberla mirado. Después, nos trajeron los postres. Para mi gusto, estaban muy dulces. Pedimos pastel de zanahoria, brownie y yogur con chocolate.

Aquí ya hice la foto con mayor tranquilidad
porque las bestias habían sido saciadas

Al día siguiente tuve problemas de estómago. El picante, las especias y una deglución a velocidad Mach 2 me destrozaron. Pero es un sitio al que volvería. Lo único negativo fueron los zumos, que si eran naturales sabían tan edulcorados como los Granini.

El monto total fue 93,65€, unos 15 euros por cabeza. Cada menú degustación (plato, bebida y postre o café) cuesta 16,5€ mientras que el combinado solo, 12,75€. Los zumos salen a 2,20€ y la botella de agua pequeña, a 1,50€. Id, os lo pasaréis bien.


Más información:
  • Horario: Para comer, sólo los sábados y domingos, de 13:30 a 16:00. Para cenar, de martes a domingo de 20:00 a 00:00. Lunes, cerrado.
  • Teléfono de reservas: 93 409 40 37


Pit i Cuixa, brasería en Sabadell

fotografia de la entrada del restaurante Pit i Cuixa en Sabadell
Sant Josep 29, Sabadell

La brasería Pit i Cuixa es el lugar al que más veces he ido desde que hago reseñas de restaurantes y nunca encuentro el momento para escribir sobre él. La mayoría de las veces la causa es que, o me salían unas fotos horribles, o se me olvidaba de sacar fotos. Más veces de las que yo quisiera se ha repetido la escena de tener las sobras frente a mí y darme cuenta de que no había sacado la cámara.

El sitio es una brasería de toda la vida como son Ca l'Àngels o Can Punyetes, también en Sabadell. Una de las razones por las que vamos con mayor frecuencia que al resto es porque nos queda más cerca y porque casi siempre hay sitio. Pero no sólo por ser nuestro restaurante del último minuto que tantas noches nos ha salvado es nuestro preferido.

Hacen una carne a la brasa fantástica. Sólo hubo una excepción una noche en la que el local estaba llenísimo y nos trajeron la carne algo pasada, y hasta churruscada. El cocinero, pues, le tiene pillado el punto a la parrilla y es capaz de hacerte un conejo con la piel crujientita y la carne jugosa y tierna. Es algo raro, ya que en otros lugares acostumbran a servir el conejo bastante seco.

Butifarra esparracada con escalivada y salsa romesco

El pollo no se queda atrás, y realmente queda sabroso. Ofrecen, además, butifarra, morcilla, pies de cerdo, entrecot, secreto y costillas de cordero. Tienen dos hamburguesas caseras: una con rúcula, cebolla confitada y salsa de trufa, y otra con cebolla confitada, escalivada a la brasa y salsa romesco (esta última, espectacular). Las butifarras esparracadas (abiertas por la mitad1), también caseras, están deliciosas. Los domingos sirven pollo a l'ast (o asado) y paletilla de cordero.

Hamburguesa con cebolla confitada, escalivada y romesco

Las carnes se pueden acompañar de patatas al caliu (patatas a la brasa), alubias, ensalada, escalivada o patatas fritas. Obviamente, puedes pedir la típica torrada (rebanada tostada) de pan de payés o pan de coca de vidre con su ajo y su tomate para untar. También sirven torradas como plato único, con jamón serrano por encima, o beicon, queso, anchoas,...

Para picar tienen bravas, pimientos de padrón, tigres, la omnipresente escalivada o tablas de queso y embutido. Las ensaladas son grandes pero no son su mejor carta de presentación. Las dos veces que las hemos pedido nos han parecido sosas. Se nota que la lechuga es de bolsa y tiene poco sabor. Son más para llenar la barriga que para disfrutarlas.

Ensalda de lechuga, aguacate, beicon y queso de cabra

Tienen los platos que nunca faltan como canelones, espárragos trigueros, gazpacho, macarrones, parrillada de verduras,... Por supuesto, si vamos a a página de postres, encontraremos tiramisú, crema catalana, flan, tocino de cielo, postre de músico, helado crocanti, tarrinas de sabores, fruta,... El listado no sorprende porque el local se ve muy tradicional.

El Pit i Cuixa es un restaurante barato. Pese a que en la carta no incluyan el 10% de IVA, que es una costumbre que replican muchos otros establecimientos y que no me gusta, uno puede cenar bien por 12€ o menos. Se puede pedir una hamburguesa con patatas por 9,85€, más la bebida, o un cuarto de pollo (4,5€) con patatas fritas (2,65) y bebida. Se puede cenar de plato único y quedarse lleno2.

Espárragos trigueros, pollo y conejo a la brasa

Más información:
  • Horario: De martes a domingo, mediodía de 13:00 a 16:30/17:00 y noche de 20:30 a 00:00, viernes y fin de semana hasta la 01:00. Lunes, cerrado.
  • Teléfono de reserva: 937 27 79 48


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1 En realidad, esparracar quiere decir "hacer jirones" en catalán y he visto varias fotos en que la butifarra se prepara desmenuzada, pues se saca la carne de la tripa. No obstante, es habitual que se refieran con ese mismo nombre a la salchicha abierta por la mitad.

2 Incluyo la cuenta de otras veces que hemos ido a cenar.
  • Para dos personas: Ensalada con salsa de yogur (6,85€), hamburguesa con patatas (9,85€), un cuarto de pollo con patatas fritas (7,15€), tarrina de helado (3,95€), cortado (1,35€), una botella de agua (1,95€) y otra con gas (2,10€); son 33,20€, más el 10% de IVA suma un total de 36,50€. 
  • Para tres personas: Hamburguesa con patatas (9,85€), parrillada de carne para dos (12,90€) con patatas fritas (2,65€) y espárragos a la brasa (6,95€), tarrina de helado (3,95€), cortado (1,35€), dos botellas de agua (3,90€) y otra con gas (2,10€); son 42,95€, más el 10% de IVA suma un total de 47,25€.
Mi pareja aconseja pedirle el café a una camarera en concreto porque lo hace muy bueno. La reconoceréis porque parece asiática pero habla el catalán mejor tú y que yo.

Teresa-Carles, restaurante vegetariano y vegano en Barcelona

Fotografía de la entrada del restaurante Teresa-Carles
c/ Jovellanos, 2

El Teresa-Carles es un restaurante vegetariano y vegano en el centro de Barcelona capitaneado por la chef Teresa Carles Borràs, una cocinera con más de 35 años de experiencia. Con esta descripción, uno ya puede sospechar que no será barato. Dos rebanaditas de pan con tomate te salen por 2,50€.

Mi pareja había ido al Flax&Kale, del mismo grupo pero especializado en platos flexiterianos. El flexiterianismo, también conocido como semi-vegetarianismo, consiste en una dieta vegetariana donde muy ocasionalmente se incluye pescado o carne. El 20% de las recetas del Flax&Kale contienen pescado pero no sirven carne. Mi pareja salió muy contenta porque la oferta le pareció variada y el menú de mediodía que eligió estaba delicioso.

Como había oído que el Flax&Kale estaba más orientado a platos rápidos y el Teresa-Carles era un restaurante con platos más contundentes, llevaba tiempo con ganas de ir. Una noche paseábamos por Pelayo y nos acercamos. Tuvimos suerte. El problema de los locales con éxito es que, para satisfacer la demanda, deben poner dos turnos, y para mí es un agobio. Llegamos cuando quedaba una hora para que terminara el primer turno y cenamos con prisas.

El ambiente tampoco me gustó. Los camareros fueron correctos, pero tuvieron detalles típicos de locales pijeras chupiguays, como ponerse a cascar entre ellos junto a los clientes. Esto, en mi opinión, no da buena imagen. Para más inri, nos tocó una guiri en la mesa colindante que hablaba tan alto que tuvimos que pedirle que bajara la voz porque mi pareja y yo no podíamos escucharnos el uno al otro. Se lo dije con el mayor tacto que pude en inglés, ¡y aún así se indignó!

Foto del fricandó vegetariano del restaurante Teresa-Carles
Portobello Freak & Do. Perdón por la mala calidad de las fotos.

Según mi pareja, al contrario de lo que pensaba, la oferta no es mucho mayor que la del Flax&Kale. El zumo, el pan y la ensalada de allí le gustaron más que aquí. La ensalada que pedimos se llamaba "Calabaza y Cruji-Tempeh" y llevaba de todo: escarola, espinacas, col lombarda, rábanos, tomates cherry, calabaza, crujiente de tempeh, pipas de calabaza y salsa de yogur de soja con mostaza, sirope de agave y canela.

Después, probamos la "Lasanyuki" (no se puede negar que el nombre da rabia), que es una lasaña de harina integral con espinacas, piñones, boletus, calabaza, queso rulo de anacardos, tomate y albahaca; y el "Portobello Freak & Do" (se lo pasaron bien bautizando la comida), que es un fricandó sin carne, con setas, guisantes y patatas. Para beber tomamos dos masala chai, el mío de coco y el de mi pareja de cúrcuma (cada uno llevaba una retahíla larguísima de ingredientes imposible de recordar).

Se puede consultar todo descargando la carta de la web. Hay ensaladas, sopas, cremas, hummus, croquetas, alcachofas, berenjenas, pastas, arroces, tofu, seitán,... Yo, como en otros vegetarianos, eché en falta las legumbres. Me parece que sólo encontré una buena oferta de ellas en el restaurante La Isla del Tesoro de Madrid (que, por lo visto, cerró en 2013). Y no lo entiendo, porque unas lentejas o unos garbanzos vegetarianos son riquísimos y baratos.

¿Cuál fue la experiencia? A mi pareja le decepcionó porque esperaba más después del Flax&Kale. A mí, en lo que se refiere a la comida, las recetas me parecieron elaboradas y vistosas. La ensalada me pareció muy sabrosa. Era templada y mezclaba sabores ácidos y dulces. La ración para compartir llena mucho. La lasaña, aunque buena, me pareció algo sosa y la salsa del fricandó de mi pareja, algo ácida. El té estuvo bien pero me quedé con ganas de pedir uno de sus numerosos zumos.

La Lasanyuki y el dichoso pan con tomate.

Lo peor, irónicamente, fue el pan con tomate. A 1,25€ la rebanada, y encima en Cataluña, echar tomate triturado con aceite sobre el pan es una soberana mierda. El tomate hay que restregarlo, con ganas, y echarle sal y un buen chorro de aceite de oliva virgen. Vas a la brasería más tirada y te ponen una rebanada de pan de payés en condiciones (si no untado, como mínimo, con el tomate y el ajo al lado para que te la hagas a tu gusto). Tant costa fer un pa amb tomàquet com Déu mana, collons?!

No creo que vuelva al Teresa-Carles, y no por la pataleta del pan. La comida no estuvo mal, pero no salí satisfecho. Ni las circunstancias acompañaron (de las que es ajena el establecimiento, pues deberíamos haber reservado), ni el tipo de establecimiento me hizo sentir cómodo: la mesa me pareció pequeña, la iluminación demasiado penumbrosa,... Además, no soy un fan de los restaurantes con turnos porque, o tienes que ir muy tarde, o tienes que comer mirando la hora en la muñeca.

Tampoco me olvido de los precios, que son caros. Los masala chai costaron 5,95€ cada botella de 40cl. El fricandó y la lasaña fueron 13,50€ por ración. La ensalada, en cambio, a 12,50€, y dado lo mucho que nos sació, fue lo que me pareció más barato; y no me cabe duda de que sin ella hubiéramos salido de allí con hambre. El monto total fueron 53,90€. Ser vegetariano en España no es fácil.. ni barato.

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Más informacion:


Otra crítica totalmente opuesta a la nuestra:


Khenyan Coffee & Brunch, cafetería y hamburguesería en Sabadell [CERRADO]

Plaza Sant Roc 15, Sabadell

En la plaza del ayuntamiento, donde estaba situada la panadería Carreres, han abierto un local de la cadena de cafeterías Khenyan. Lo especial del Khenyan de Sabadell es que no tiene el subtítulo de "Classic Coffee" sino el de "Coffee & Brunch", ofreciendo almuerzos además de cafés.

La carta es muy completa y variada. De entrantes, tienen ensaladilla, hummus, nachos, croquetas, escalivada y gazapacho. De ensaladas, tienen cinco tipos variados, desde la clásica o la césar a una de manzana y nueces y otra de garbanzos. Tienen pan de coca tostado (torrades) con pollo, queso de cabra, jamón, beicon,... Hay crepes saladas y platos calientes (lo llaman "especialidades") como albóndigas, butifarra, alitas de pollo, tallarines, lasaña, risotto, costilla, secreto,...

Carta de entrantes de la cafetería y hambuguesería Khenyan
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Carta de cocas de la cafetería y hambuguesería Khenyan
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Carta de especialidades de la cafetería y hambuguesería Khenyan
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En el apartado de los bocadillos, estarían los clásicos frankfurts y bikinis (con pan de molde o de coca) pero con innovaciones, como el bikini con jamón serrano o el que lleva crema de trufa. En la sección de hamburguesas se listan once variantes, siete con ternera ecológica y dos con pollo de corral. Hay dos más de "carne vegana" (así lo apuntan) de garbanzos, cebolla, puerro y zanahoria. Los vegetarianos tienen otras opciones como el hummus, la lasaña de verduras, el risotto con setas o la coca de queso.

Después de los postres y los vinos y cavas, ofrecen menús de mediodía todos los días de 13:00 a 16:00, donde por 12,95€ puedes elegir un entrante o ensalada, una especialidad de la casa y un postre. Hay otros menús fijos de hamburguesa, patatas fritas y refresco por 9,95€; de ensalada, bebida e infusión por 6€; ensalada, coca y bebida por 9,95€; y de frankfurt con patatas y bebida por 6,45€.

Carta de hamburguesas de la cafetería y hambuguesería Khenyan
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Carta de postres de la cafetería y hambuguesería Khenyan
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Menús de la cafetería y hambuguesería Khenyan
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A nosotros nos ha parecido bastante económico. Irónicamente, ninguna de las dos veces que hemos probado el café sino que hemos tirado de menú de hamburguesa, con el que te quedas muy lleno. Hemos probado la Holandesa (con huevo, beicon, jamón dulce y salsa holandesa), la Japonesa (zanahoria, cebolla, pimiento verde, sésamo y salsa de soja), la Khenyan (toamte, cebolla, lechuga, huevo, baicon, queso y mayonesa), la de Cabra (cebolla caramelizada, queso de cabra y mermelada de frambuesas) y la Vegana del Huerto ("carne vegana" con lechuga y tomate). Todas están buenísimas, con el pan muy crujiente y la carne muy sabrosa.

Sobre las patatas fritas, tengo algo que decir. Están bien hechas pero no sé qué sucede, si no tienen bien limpia la freidora o no cambian el aceite, pero hay patatas que están perfectas y otras que tienen un regusto como a agua de grifo, como a aceite de pescado,... en fin, no tienen buen sabor. No sé si es que las del fondo al tocar la rejilla cojan ese mal gusto pero te las vas encontrando salteadas: patata deliciosa, patata bej,...

Hamburguesa holandesa. ¡También tienen granizados!

Hamburguesa Holandesa con patatas y granizado.
El granizado no va incluido en el menú.

No cierran ningún día de la semana y abren prácticamente todo el día, desde las 7:30 u 8:30 hasta las 23:00 o la 1:00. Tienen muchas camareras, todas muy simpáticas y eficientes. La terraza en la plaza del Ayuntamiento está perfecta porque los días de sol tiene la sombra de los árboles, además de que se está muy tranquilo. El interior tiene una buena decoración, moderna y con colores café. Todas las veces que hemos ido el trato ha sido excelente.

Más información:
  • Horarios: No cierran ningún día. Abren de lunes a jueves, de 7:30 a 23:00; el viernes de 7:30 a 00:00; los sábados de 8:30 a 1:00; y los domingos de 8:30 a 0:00.
  • Teléfono: 937276412
  • Web de la cadena Khenyan: http://www.khenyan.com